jueves, 1 de noviembre de 2007

Padres dimisionarios


Confieso que he cambiado el café del desayuno por dos buenas tazas de tila y que el efímero kiwi que lo acompañaba se ha visto reemplazado por unos rotundos trozos de bizcocho. Sin esa dieta tranquilizante y energética no podría sobrellevar la oratoria vespertina de los perturbs. Vistos desde fuera mis hijos parecen normales. Sí. Solo yo y la Wikipedia en español –que glosa todos los prejuicios cognitivos conocidos- sabemos que padecen, por su estado adolescente, el Efecto de Von Restorff: Tendencia de un individuo a situarse en un modo de queja continua, para que sea mejor y más recordado que el resto y el Efecto keinshorm: Predisposición a contradecir las ideas, juicios o formulaciones de otra persona con la cual no simpatiza (o sea: yo).

Lo que importa es que hablamos, aunque ahora mida mis palabras con la minuciosidad de una jugadora de ajedrez. Y que sigue omnipresente el mejor consejo que he recibido jamás. Fue de Maruja, la pipera que con imperturbabilidad comercial fiaba chuches a la puerta del Colegio de los Marianistas, en la calle Castelló: “Háblales mucho, escúchales, haz que se acostumbren y seguirán haciéndolo cuando sean hombres”. Ahora los temas de conversación son más complicados y, por mor de los horarios de cada uno, cuando coincidimos todos es a las 7 de la mañana, antes del diario vía crucis laboral y escolar.
Día sí, día también, baja a desayunar con nosotros Edu, el perturbvecino del quinto. Va al instituto público del otro lado de la calle. Hoy no tenía clase porque su profesor está de baja por depresión –eso ha dicho mientras nos enseñaba la grabación, en su móvil, de la última agresión a la que han sometido al buen hombre…-

El acoso escolar ha aumentado alarmantemente; el 32% de los docentes sufren violencia física o verbal de manera frecuente en su trabajo. Y el 74% de ellos nos culpa a los padres de haber abandonado nuestra tarea educativa. Araceli Oñate Cantero, directora del Octavo Estudio Cisneros “Violencia contra profesores” dice: “Los padres desautorizan a los profesores, los equipos docentes se desautorizan entre sí y, con la última reforma educativa, una clase de tercero de primaria en un centro público, por ejemplo, puede eximirse de acudir a clase tan sólo con enviar una carta al director”.

Aunque el problema surja en la escuela, nace en casa donde los padres dimisionarios privan de valores y patrones sociales de comportamiento a los hijos. Eso genera éticas blandas y éstas: INCONSTANCIA, ABULIA Y VIOLENCIA.


N.B.: Siempre de interés, con todo el agradecimiento: Arc
Muy útil para docentes: El defensor del profesor

(Publicado en el Magazine del El MUNDO)

7 comentarios:

Sir John More dijo...

Agradezco mucho que tengas ahí esa preferencia donde mi madre posa, tan guapa. Pero agradezco aún más estas palabras de tu diario, mucho más cuando hace unas semanas que comencé a ingresar en el club de los papases y mamases de adolescentes incomprendidos (incomprensibles). Leeré con más tranquilidad entradas antiguas de tu blog, pero quería saludarte y llamar tu atención sobre un libro que para mi mujer y para mí ha sido la Biblia de nuestro errar por el desierto de la p(m)aternidad: Los padres al poder, de John Rosemond. Con pinta de típico libro de consejitos idiotas, me resulta una de las obras más conseguidas que he leído nunca, clara, concisa e incluso divertida.

En fin, volveré a por más, como mínimo a por unos gramitos de solidaridad. Un beso.

it dijo...

Me conmovió tu post. La llaneza y la forma serena y casi distante (lo que lo hacía más emotivo) del relato de la vida de tu madre.
Y he leído tu blog. Creo que casi entero. Soy de esas personas que cuando encuentran algo que les sorprende... quieren saberlo todo, llegar al final, entenderlo por completo. Enhorabuena por lo que has escrito.

Aquí solo encontrarás reflexiones particulares, una visión de lo que tengo cerca, alrededor..... de lo que vivo, disfruto o me amarga la existencia.... jajajaaaa...
Nadie nos lo dijo ¿verdad?? -Nadie nos contó que "padre" o "madre" sería la profesión más absorbente y de la cual no te puedes apear.

Pero es una maravilla: La sensación de que estamos anclados a la vida, a este mundo fantástico y brutal, real, diario. Y que ellos, esos que nos preceden... nos enseñan, cada día, quienes somos.

Conozco el libro de Rosemond y me gusta. Ahora hay un libro que está haciendo estragos, lleno de casos prácticos y con una filosofía que si el bueno del Dr.Spock -que ya era liberal de por sí- levantara la cabeza....... se pondría a danzar en pelots, de puro content!! jaja

Te daré la referencia la próxima vez que te vea... (chantajista que es una, ¡qué se le va a hacer!)

Bksss,

it ;-))

Sir John More dijo...

Para seguir siendo sinceros (y de paso conseguir esa referencia ;-), es cierto que estos enanos nos muestran tantas cosas, aunque también nos muestran cómo somos capaces de anular determinadas facetas de nuestra vida por ellos, porque debemos estar aquí uno y otro día. Nuestra libertad (la amplia, la real) se nos va a hacer puñetas, aunque bueno, siempre hay tiempo y resquicios por los que puede uno escapar... Gracias por tus palabras, chantajista...

it dijo...

Necesitas UR-GEN-TE-MEN-TE leer el libro que te recomiendo. Habla de cómo delegar la responsabilidad de la vida de nuestros perturbs a ellos mismos. De cómo recuperar nuestra propia vida. Y de porqué eso mismo hace que la convivencia empiece a rodar.
También habla de algo que, cuando estamos inmersos en el caos y los dantescos círculos cotidianos, se nos olvida: divertirnos y disfrutar, como espectadores, de lo que ellos -nuestros hijos- son y hacen.

Peeeeeeeeero... ¡vaya por Diossssss! (me he dejado el libro en el coche) ....me temo que tendrás que volver una vez más...

XXDDDD

Sir John More dijo...

¡Pero bueno...! Ya voy entendiendo por qué llamas a tu pareja "Santo"... Seguro que no es Roger Moore... Bueno, al fin y al cabo es un placer pasar por aquí, pero menuda anfitriona tiene esto... Válgame... Besos chantajeados.

it dijo...

HHHmmmmm...... si has leído algo de mi blog panfletario y perturb-ador.... te darás cuenta que estás ante alguien incólume a LOS GRUÑIDOS, insensible al DESALIENTO, difusa, confusa peeeeeeeeeeero, por encima de todooooooo con un excitable e incontrolado sentido del humor. (Lo siento por tí porque me caes bien, luego te has convertido en colega virtu-virtual y compañía internetera, lo que supone... ¿qué supone, exactamente? ¡ay, ni idea, ya me gustaría a mí saberlo! -Pero, lo que sí sé es que NECESITAS COMO LA CONTAMINACIÓN QUE SE NOS LLEVARÁ A TODOS POR DELANTE, ese libro que te recomiendo.

it-ita (buena y bonita)

Sir John More dijo...

O sea, una malísima persona, pero con un incomparable sentido del humor... No es mala combinación, mira... Je, je... Ahora bien, como los niños se me hagan mayores, y se me pierdan por no disponer este padre de una buena guía para criarlos (esperando un libro cuya referencia le prometió cierta humorista malvada), no quiero pensar lo que va a ser de tu conciencia... El infierno va a ser una sala de fiestas (bueno, bien pensado es lo que en definitiva es) comparado con el lugar en el que merecerás estar... Pues tenía yo una idea menos humorística de los gallegos, oye...

:-p