
"Así que... ¿ya está?", me preguntó mientras pasaba distraídamente (en todo caso falsamente) las hojas del album. "Sí", contesté haciendo como que examinaba mis uñas. "Entonces... se ha acabado eso de que mis amigas sepan todo lo que pasa en casa, ¿no?". "Eso parece. Ya no tendrás que preocuparte de secuestrar las ediciones dominicales", respondí. La Mini cerró abruptamente el album y lo malcolocó en la estantería, junto a los otros. "¡Pues qué assssco!", protestó antes de desaparecer por el pasillo.
martes 21 de octubre de 2008
Despidiéndome
martes 7 de octubre de 2008
un soplo de literatura...

[...]
He aquí la carta. Se verá, quizá, que mi amigo no era ni un loco, ni un imbécil.
“…Por décima vez o vigésima vez, querido amigo, faltamos a nuestra palabra, infamemente. Por paciente que seas, supongo que ya estarás harto de invitarnos. La verdad es que esta última vez, como las anteriores, no tenemos excusa, mi mujer y yo. Te habíamos escrito que contaras con nosotros y no teníamos absolutamente nada que hacer. Sin embargo, hemos perdido el tren, como siempre.
“Hace quince años que perdemos todos los trenes y todos los vehículos públicos, hagamos lo que hagamos. Es horriblemente estúpido, es de un atroz ridículo, pero empiezo a creer que el mal no tiene remedio. Somos víctimas de una grotesca fatalidad. Todo es inútil. Para alcanzar el tren de las ocho, por ejemplo, hemos ensayado levantarnos a las tres de la mañana, y hasta pasar la noche en vela. Y bien, amigo mío, en el último momento se incendiaba la chimenea, a medio camino se me recalcaba un pie, el vestido de Julieta se enganchaba en alguna zarza, nos quedábamos dormidos en la sala de espera, [...] etcétera, etcétera… [...] Desde nuestra llegada a este lugar maldito, hemos faltado a setenta y cuatro entierros, a doce casamientos, a treinta bautismos, a un millar de visitas o diligencias indispensables [...]
El Poustillon de Longjumeau anunciaba ayer el deplorable fin de los Fourmi. Esta hoja tan recomendable por la abundancia y por la calidad de su información, se perdía en conjeturas sobre las misteriosas causas de la desesperación que había precipitado al suicidio esta pareja, considerada tan feliz.
-L. Bloy
.....no sé porqué, leyéndolo... he pensado en la condición de "padres".... hhhmmm.....
martes 30 de septiembre de 2008
¿Dónde han estado los padres cuando una adolescente aborta?
"Mientras muchas parejas luchan para conseguir la anhelada gestación, en el mundo abortan al año 35 de cada 1000 mujeres con edades comprendidas entre 15 y 44 años. De cada 100 gestaciones que se producen en este planeta nacen 63 niños vivos, 15 constituyen abortos espontáneos o partos en los que el bebé nace muerto y 22 terminan en interrupciones voluntarias del embarazo. Los datos españoles del 2005 son elocuentes: 91600 abortos inducidos (2525 de ellos en Galicia). El 88% se practicaron en el ámbito extrahospitalario privado. Existe también otra cara de la moneda, pues 70000 mujeres pierden la vida anualmente al abortar en condiciones inapropiadas."
"En España, a partir de los años ´80, se ha registrado un incremento en el uso de contraceptivos y preservativos comercializándose, en 1993, unos 40 millones de preservativos, equivalente a la media más alta de los países de la Comunidad Europea (3,5 preservativos por habitante). Actualmente es imposible conocer el número de adolescentes que abortan. Sólo 2/3 de los embarazos de adolescentes llegan al nacimiento de un hijo; de los nacidos, un 4% son dados en adopción y un 50% permanecen en hogar de madre soltera. Un 8% de las adolescentes embarazadas abortan y un 33% permanece soltera durante el embarazo."
"Se estima que en España se producen anualmente 18.000 embarazos, en su mayoría no deseados, en jóvenes de entre 15 y 19 años. Estas cifras corresponden a 8-9 casos por cada mil mujeres en ese grupo de edad."
"A pesar de las medidas adoptadas las tasas se han mantenido igual en los últimos años", explica el Dr. Juan Luis Alcázar, especialista del departamento de Ginecología de la Clínica Universitaria, con motivo de un congreso sobre Sexualidad y Adolescencia que se ha celebrado en la Universidad de Navarra."
"Detrás del embarazo en la adolescencia se plantea la cuestión del aborto. En España aumentó de un cuatro por mil a un nueve por mil, de 1993 a 1995, cifras que se ha mantenido. En términos generales las estadísticas del año pasado revelan que se practicaron 77.125 abortos. "El aborto plantea una problemática moral y médica. Aunque en nuestro país, a pesar de esa cifra, no hay ningún estudio publicado que analice las consecuencias psicológicas en la mujer que se somete a un aborto, diversos estudios internacionales revelan que hasta un 60-90% de las mujeres, especialmente las jóvenes, que abortan sufren secuelas psicológicas a medio o largo plazo"
Ninguna de las mujeres que conozco que en algún momento de su vida abortaron, pasare el tiempo que pasare, ha dejado de acordarse o dolerse por ello. Por lo tanto y por ser un acto que atenta profundamente con nuestra condición natural femenina y generadora de vida, es traumático para nosotras. ¿Por qué se llega a un aborto? (siempre hablando de mujeres jóvenes, se entiende): Por un embarazo no deseado producto de VARIOS FALLOS:
-INCOMPLETA EDUCACIÓN SEXUAL: DESINFORMACIÓN en la familia y en el colegio.
-Dificultad para acceder a medios de anticoncepcion: por vergüenza, por desinformación, por imposibilidad económica, por creencias religiosas (esta razón suele ser la menor aunque muchas adolescentes de familias muy religiosas sufren más gravemente el tabú de la desinformación sexual).
-Inexistente o deficiente comunicación con los padres. Falta de afecto o atención familiar.
-Falta de autoestima o deseo de ser aceptado en un grupo donde las relaciones sexuales son corrientes.
El embarazo en una adolescente es siempre algo indeseable, en mi opinión subjetiva, por muchísimas razones. Pocas chicas adolescentes tienen la madurez necesaria para convertirse en madres y, desde luego muchas menos tienen una relación sentimental estable con su pareja (que a esas edades suele ser más temporal que permanente).
Junto al derecho de vivir su sexualidad nuestros hijos tienen el de: que esta sea segura; es decir: sin riesgos de enfermedades ni consecuencias. Frente a la maravilla de poder engendrar vida existe el derecho de que ésto sea posible en las mejores condiciones: cuando uno puede afrontarlo al cien por cien, dando la mejor oportunidad de cuidados, estabilidad y futuro a esa nueva vida.
¿Qué necesitamos los padres para garantizar a nuestros adolescentes una vida sexual segura? -Asumir que "cerrar los ojos" a las actividades sexuales de nuestros hijos no les va a producir esterilidad. Si tenemos hijos sanos y que, además, están activos sexualmente, el riesgo de embarazo es real. Existen muchos métodos anticonceptivos, actualmente: INFORMÉMOSLES de una manera veraz. Démosles acceso a ellos.
Existe y es accesible en España (al menos en casi todas las comunidades autónomas) el derecho a la píldora del "día después". Y tenemos, de forma institucional, una ley sobre el aborto, que contempla unas condiciones más que completas sobre la ejecución de los mismos.
Existe, también, en nuestro pais la posibilidad de dar en acogida o en adopción a un bebé.
Tenemos que entender que el aborto no es un anticonceptivo, sino la última de las "soluciones" y que como todo lo que atenta contra la naturaleza y la vida, produce daños propios, al individuo, a la persona que lo sufre.
El aborto no es el "método paliativo" que suple a una deficiente educación sexual de nuestros jóvenes, ni a unos progenitores que no cumplen su función de TUTELAR, CUIDAR Y VELAR por los derechos de la vida sexual de sus hijos. Fallan los padres, falla el Estado si la consecuencia de los actos sexuales de nuestros hijos son el aborto.
.........y hasta aquí he llegado, de momento....
lunes 29 de septiembre de 2008
El bebé de Gabi

“¿Que no te ha dado ni un beso mientras lo hacíais? Pero... tía, ¿ni uno sólo, en ningún sitio?”
“Ha sido valiente”, digo.
“¡Qué egoista!”, exclama el Nieto, “deja a su hijo tirado”.
“¿Y el novio?”, pregunta el Pezpiloto mirando con suspicacia al perturb, ¿no va a hacer nada?”.
La última publicación de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) revela que unas 18.000 adolescentes menores de 19 años se quedan embarazadas cada año en España y, de ellas, 7.000 deciden interrumpir la gestación, haciéndolo el 90% en clínicas privadas. ¿Por qué si hay tanta información y si hay acceso a los anticonceptivos, el número de abortos y embarazos no deseados aumenta? La respuesta según Isabel Serrano Fuster, Ginecóloga y Presidenta de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE), es clara: “Porque no existe un acceso organizado a la anticoncepción ni a la anticoncepción de urgencia”.
lunes 22 de septiembre de 2008
Aldara: Váyase con viento fresco!
domingo 21 de septiembre de 2008
Adios vacaciones, ¡bienvenida, rutina!
Se necesita una forma física de atleta para sobrevivir a unas vacaciones en familia cuando hay cuatro hijos y todos son adolescentes. Aunque todavía nos estamos recuperando, cuando mi Santo y yo cruzamos miradas, se nos escapa una sonrisa boba, en la que se entiende: “estamos aquí, por fin”. Y es que hemos regresado vivos a la bendita rutina, al aire contaminado, a los atascos: ¡Alabado sea el tedio y lo cotidiano! ¡Viva el trabajo y los horarios! ¡Larga vida al que inventó el colegio!
Por primera vez en 16 años y contra todo pronóstico, nuestros hijos gemelos, aprobaron el curso en Junio.
A la primera alegría le siguió un sordo terror.... ¿qué pasaría con los perturbs, -eternos fracasados en los estudios y carne de castigo y restricción horaria-, convertidos en reyes del mambo?
Superamos lo que pudo haber sido un Julio “caliente” en la ciudad (salidas nocturnas,chicas, alcohol, peleas...) gracias a que mi Santo les propuso buscar un trabajo para ganar un dinerillo con el que poder trasladar sus motocicletas a la playa. Pero, como las golondrinas del poema de Ungaretti "voló el mes de Julio veloz"... y nos encontramos con que, además de reyes nuestros perturbs estarían motorizados y con dinero (¡Ay!)
Observándoles ahora mientras se les destiñe el bronceado, enfundados en sus uniformes de colegio, hablando de asignaturas y apuntes con una apariencia casi beatífica... dudo si realmente son los mismos que hicieron botellón treinta días seguidos, fumaron, malcomieron, se trabajaron a cada chica que pasó a su vera, bailaron sin descanso en todo antro abierto y vieron amanecer cada día, sobre la tapia de la panadería, hasta hacerme recordar las palabras de la escorpiona madre, del libro de Boffa: “¡Malditos monstruos, obras del demonio, criaturas infames! -¡Maldice, oh Todopoderoso, a esta indigna prole, y maldice su simiente, libra al universo de su obscena existencia y que el Maligno se apiade de ellos!”
Pedí cita a nuestro médico de cabecera y poco antes de que empezara el curso llevé a los perturbs a que les hiciera una revisión general, “posible cirrosis, cánceres y enfermedades de transmisión sexual”, enumeré a la escueta enfermera que nos recibió. “Siéntese ahí, con las otras madres”, respondió sin inmutarse mirándonos por encima de las gafas. “Te has pasado, jefa”, susurró irritado el perturbmetrosexual, “dijiste que nos traías a solucionar lo de los granos”. “Dijo que solucionaría lo de que fueras un grano en el culo” contestó el perturburlón mientras se colaba en la consulta.
lunes 15 de septiembre de 2008
Valhalla... veraniego

De vuelta a la normalidad y con la memoria llena de imágenes y sensaciones.... suelto el libro de Réjean Ducharm, con quien no puedo estar más en desacuerdo. ¿Cómo se puede decir: "Yo estoy sola. No tengo más que cerrar los ojos para darme cuenta. Cuando se quiere saber dónde se está, se cierran los ojos. Estamos donde nos encontramos cuando tenemos los ojos cerrados: estamos en la oscuridad y en el vacío."
lunes 28 de julio de 2008
El primer empleo
Los gemelos de 16 años, y contra todo pronóstico, han aprobado el curso este año. Mi Santo les sugirió la idea de trabajar un mes y ganar algún dinerillo para las vacaciones. Ese era el señuelo. Un Julio caliente, en la ciudad, saliendo noche tras noche, me ponía los pelos de punta: chicas, alcohol, peleas... El trabajo les tendría ocupados, les sacaría de circuíto (por agotamiento), les haría responsables y conocerían otros estilos de vida.
Muy expectantes, les vimos partir el primer día hacia el concesionario de un buen amigo. “Técnicos de la empresa”, me dijeron, “empezaremos ‘en archivos’”. Ocho horas después, derrengados, muy sucios pero no vencidos, llegaron nuestros guerreros y, tras engullir cantidades pantagruélicas de alimento, relataron su encuentro con el primer eufemismo de la vida laboral adulta: “¡Técnicos que van a construir la empresa!”, “¡los que van a montar las estanterías del archivo!”
Cada tarde se derrumban en las tumbonas de la piscina, donde duermen el sueño de los justos, con los brazos aún tintados de la imposible grasa del taller.
“Así que es cierto”, me dice una vecina con la nariz arrugada por el disgusto y su tontorronísima cría birrepetidora al lado, “los habéis puesto a trabajar”. Contesto sin inflexiones, mirando a su hija, antes de darme la vuelta en mi toalla, “el trabajo y el esfuerzo enmiendan toda idiotez natural, por más severa que sea”.
domingo 20 de julio de 2008
Fuego en el cuerpo. El desenlace...
¡¡Ojjj!!
“No te preocupes jefa”, trata de consolarme su gemelo, “‘el máquina’ sabe lo que hace. Nos has dado tanto la vara con lo del sexo, los sentimientos, el placer, las enfermedades y los embarazos que tiene cuidado y usa preservativo”.
Los adolescentes viven en un contexto de constante erotismo, desinformacion y presiones. El libro “¿Hablas de sexo con tus hijos?” (Nora Rodriguez, filóloga y pedagoga) relata la facilidad de nuestros jóvenes para acceder a información de alto contenido erótico o pornográfico, en revistas y en internet. “Cuando se enfrentan a una noche de conquista, lo hacen tras haber consumido alcohol u otro tipo de estimulantes. (..)El sexo oral es la práctica más común, pero también se practica el sexo anal, entre otras razones para evitar embarazos. La lista de relaciones es larga: sexo en grupo, con desconocidos, con el amigo de confianza al que siempre se recurre, antes y después de un desengaño amoroso.”
Busco al pertubcopulador y antes de poder abrir la boca me da un beso y me dice al oído “La quiero bien”, y se va por el pasillo silbando. Y, porque entiendo que “querer bien” es dar generosamente y cuídar al otro para el bien de ambos; elijo confiar en él. Ya no es un niño.
La noche es calurosa y no consigo dormirme. Una mano cae sobre mi hombro. “Chiquilladas, no”, le incrusto a mi Torrente, resentida. “Hmmm, ¿no te cuento entonces que encontré el trabajo de verano que tus hijos me pidieron? ¿ni que serán 8 horas cada día, todo el mes? ¿y que estarán tan-tan-tannn cansados que sólo querrán dormir?
Enlace MUY PRÁCTICO: "Cómo hablar de sexo con nuestros hijos"
jueves 17 de julio de 2008
Fuego en el cuerpo I
La voz de Santiago, desde Insbruck, me acompaña mientras miro como el Nieto deshace el petate que ha llevado al campamento de una semana, en Gredos. “Sacúdelo por si hay bichos y échalo todo a lavar, el saco de dormir, también”, le digo tapando el auricular mientras mi amigo continua: “Un hito tan significativo como el acceder a lo que socialmente se considera sexualidad adulta genera un alto grado de ansiedad e inseguridad en los adolescentes. Una forma de poder sobrellevar este evento es a través de un ritual de pasaje. En las culturas primitivas estos rituales se hallaban claramente definidos y a cargo del chamán, brujo o de quien tuviera el poder en la comunidad: una desfloración ritual en el caso de las mujeres o ceremonias de purificación, o en el caso de los varones, coitos rituales, períodos de homosexualidad con un adulto que lo instruía, circunsición, por citar algunos ejemplos”.
“¡Pero si solo tiene 13 años!”, protesto enfáticamente, “¡qué rito de iniciación ni qué nada! ¡SO-LO le hemos mandado a un campamento, aquí al lado, una semana!”.
Mando al Nieto a darse una ducha concienzuda, cojo los bultos de ropa sucia y zapatillas malolientes y me dirijo a la cocina haciendo malabarismos con el teléfono por el que discurre la voz flemática y grave de Santiago. “Los calores estivales traen las moscas y los autobuses que se llevan a los adolescentes urbanos a los campamentos de verano. Evacuación juvenil, que como un nuevo fenómeno sociológico despuebla nuestras ciudades de niños. Los pudientes vuelan al extranjero; los menos se quedan en las estribanías serreñas o en las costas patrias, practicando actividades acabadas en “ing”. Pero todos parten en lo que parece la versión civilizada de los ritos iniciáticos: ‘Tú, niño, partir campamento verano, volver hombre’. Es su iniciación al sexo”, concluye justo cuando consigo abrir la puerta de la cocina de un rotundo caderazo.
“¡Mamá! ...ahhh... no sabía que estabas...”, alcanzo a oír sobre el tam-tam-tam de las palpitaciones en mis oídos, con los ojos desorbitados y habiéndoseme caído todo lo que llevaba, de la impresión. Ahí ante, bajo, con, contra, entre, sobre, tras la lavadora mi perturb, pillado emulando la mas viva faena al estilo Rocco Sigfredi, trataba de recomponer su ropa y la de su paternaire. En el suelo, ajena a la escena tragicoerótica la voz de Santiago, en manos libres, rompía el silencio: “El resumen es que la educación sexual que reciben es del tipo: Primero un cura les dice por qué no deben. Luego un médico, cómo no deben. Por último el director del colegio, dónde no deben”.
lunes 7 de julio de 2008
Guardia perturbpretoriana

Llevar a los perturbs a la Expo, más allá de la cosa turísticocultural, sirvió tan solo para aplazar lo inevitable: la madre de todas “las grandes movidas”. Tal y como nuestros hijos gemelos de 16 años me habían explicado el callejero de Madrid cambiaba de faz las noches del fin de semana y mutaba en cuartelillos enseñoreados por las tribus urbanas propias de cada zona. Así que podría decirse que los pijos, skaters, indis, poqueros, sarperos, nazis, bacalas, etc... se repartían la ciudad poniendo sus respectivas capitanías generales en los bares y discotecas de moda. Y que los encontronazos de distintas tribus adolescentes se sucedían en forma de pequeñas escaramuzas hasta que, finalmente, acordaban lugar y día (una calle transitada, donde la policía pudiera intervenir si la cosa se ponía fea) para la gran refriega.
Aprovechando el bullicio de las calles, llenas de aficionados al futbol celebrando éxitos de la selección, se fueron congregando contendientes que se sumaban a la pandilla del Topo o a la que lideraba Nico con mis insensatos perturbs como guardia pretoriana. Cuando los agentes municipales llegaron al lugar había medio centenar de escolares pegándose -junto a otros tantos mirones-.
Varias dotaciones del Samur, una cabalgata de policías motorizados y procesión y media de padres urbanitas angustiados y furiosos fue la primera imagen del holocausto adolescente. Mi Santo fue el primero en verlos: uno de los perturbs tirado boca abajo sobre un bordillo se retorcía presa de convulsiones y el otro, con una venda ladeada en la cabeza, parecía asistirle. Corrimos hacia allá tratando de mantener la calma. “¡Cabrón!, deja de reírte o te... ho-ho-hola, mamá... jefe, glups!...”, el perturb paró de golpear la espalda de su gemelo al tiempo que el otro se daba la vuelta sin poder contener las carcajadas. “Le ha mordido una oreja”, pudimos entender, “la churri del Topo se le encaramó a la espalda cuando este ‘Gandhi’ trató de mediar y no había quien la desenganchara. ¡Vencido por una pava!”
“Al coche”, rugió mi macho Alfa. Ya dentro, prosiguió, “se necesita más coraje y liderazgo para oponerse a la violencia que para secundarla. Pelearse con alguien porque es diferente es inaceptable. Veo que necesitais ejercicio extra y que desconocéis que existe vida fuera de vuestro grupo. Voy a apuntaros a la escuela de boxeo de mi amigo Jero”.
En la intimidad de nuestro cuarto le expresé mis dudas. “Ese gimnasio es Babel”, me contestó, “integra a chicos de todas las razas. El boxeo canaliza la agresividad y requiere mucha disciplina y fuerza de voluntad. Enseña a sufrir, entrenando. Aprenderán a respetar la diferencia, se cansarán mucho saltando a la comba y pensarán dos veces lo de pegarse”.
lunes 30 de junio de 2008
Peleones

“No, tío”, oigo al perturbpacificador hablar por teléfono con un amigo, ignorante de que estoy en el cuarto de al lado, haciendo como que leo, “Ya sabes que no se puede hablar con la piba del Topo. Es la peor. Hasta yo, que estaba con ella en clase antes de que salieran juntos mantengo las distancias. Es la que empieza siempre. Sólo con decirle: ‘ese me ha mirado’ hay lío. Al Topo se le va la olla cuando bebe, pero es buen tío. ¡No te ralles con él, que tiene una pandilla de matones!“
“Pásamelo, ‘Gandhi’” escucho cómo el perturbpeleón le quita el teléfono su gemelo, “A ver, maricón, ¿dónde es la movida el viernes? Vale, tío. Ahí nos vemos.” Parapetada tras mi libro... dudo entre intervenir; proporcionarles luchacos o un spray de autodefensa ; castigarles sine die y mantenerles a salvo en casa ooooo.... esperar como una etóloga de lo doméstico a que llegue el macho alfa, o sea: mi Santo, para cargar sobre su lomo plateado el asunto de la testosterona belicosa. Al final les llamo. Si la pereza es la madre de todos los vicios, y como madre hay que respetarla (Les Luthiers, dixit), todo perturb varón tiene su talón de Aquiles. Nosotras, antes mujeres que madres, sabemos que una de las formas de conquistar a un hombre es por el estómago. Así que activo el plan “T&N” (tortitas con nata), estratagema extrema y que nunca falla, para hacerles hablar.
Cuando ya llevan tres cada uno, saco la conversación. “¿Qué va a pasar el viernes?”, le pregunto al peleón abortando todo reflejo de desconfianza al ponerle una porción exagerada de syrup de fresa. “Hay tribus ¿sabes?: pandillas. Están los indis, los sarperos, los bacalas, los poqueros, los macarras, los nazis, los pijos... Tenemos zonas. Pero en algunos bares nos mezclamos. Si tienes amigos, no pasa nada.”
“Pasa”, dice el pacífico antes de meterse una tortita entera en la boca, “que siempre hay uno que empieza. Busca, le dan. Llama a sus amigos y durante algunos findes hay pequeñas peleas hasta que, en una calle a la que pueda venir la policía (por si se pone peligroso), se queda para la gran movida. Han retado a Nico, ¿Vamos a dejar tirado a un amigo?”.
“Al escritor Bernad Shaw cierta señora le quiso invitar con una sencilla fórmula: “La señora tal, su admiradora, estará en su casa mañana, entre las cinco y las ocho”. Y Shaw le contestó con otra sencilla fórmula: “Yo también en la la mía”, contesto justo cuando llega Mi Santo mostrándonos unas entradas para la Expo. “¡Lo siento por Nico!”, dicen al unísono los perturbs. Eficacia : Macho Alfa, 1; madre 0.
martes 24 de junio de 2008
lunes 23 de junio de 2008
Tarjeta roja para los padres
Nessun dorma
“Una cosa es que vengas tú a decir que has llegado, y otra que Mugu y López también entren en mi cuarto, ¡a las tres de la mañana!, a darme las buenas noches”. “No me di cuenta”, contesta el perturb mientras amolda la bolsa de hielo contra su mandíbula. Procuro mantener la calma, concentrándome en los consejos de Robert y Jean Bayard (“Guía de supervivencia para padres desesperados”: Deje claro lo justo de sus peticiones. Manténgase firme ante las presiones).
“Si tu padre se ha lanzado sobre tus amigos armado con el palo de golf al grito de '¡canallas, ladrones, voy a abriros la cabeza!', ha sido porque he gritado cuando me has puesto tu mano helada en el hombro, a oscuras y matándome del susto, al tiempo que pisabas a la perra y tirabas todo lo que había sobre mi mesilla de noche. Has tenido suerte de que tu padre se tropezara contigo y aterrizara contra el armario, y de que yo encendiera la luz justo cuanto te enganchó por el cogote... Anda, llévale esos hielos y que los ponga en la cabeza", le digo observando la cara de terror de sus silenciosos amigos, a quienes la perra ha perseguido por el pasillo.
“¿Ves?, ya te dije que lo de entrar en tu cuarto no era buena idea”, interviene el otro perturb.
“O eso, o tener hora de llegada”, zanjo la cuestión repartiendo tazas de café y haciéndole un gesto para que haga sitio a su padre y a su hermano, que se nos han unido en la mesa de la cocina.
“Otra vez habéis bebido y tenéis 16 años”, les dice mi furioso Santo, mirándoles uno a uno. Ana Esquifino, autora del estudio sobre los efectos en el sistema endócrino del consumo de alcohol en los organismos durante la etapa de maduración sexual, del Departamento de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que: “A medio plazo, los adolescentes que consumen alcohol de forma crónica o “social” (una importante cantidad pero en pocos días de la semana) estarían expuestos a severas alteraciones en la conducta sexual, disminución de la líbido y el deseo, cambios en la producción de testosterona y hasta hipogonadismo”.
“No es ya, como entrenador, que me importe el partido de mañana”, prosigue mi Santo, “sino el que desconozcáis los riesgos del alcohol durante la adolescencia. Creéis ser los más “guays” y “machotes” por emborracharos, cuando lo que hacéis es oposiciones a entrar en la liga de fútbol femenina. Mañana, entrenamiento a las 8’00. A la cama, señoritas”
“¡Joé, tío, qué acojone!”, oímos decir a Mugu al salir de la cocina protegiéndose los testículos.
lunes 16 de junio de 2008
¡¡Por misericordia, dos plazas pa' mis perturbs!!
Objetivo pedagógico: Curso de formación que permite a los hombres desarrollar esa parte del cerebro de la que ignoran su existencia. Los costos los pagarán sus adorables madres agradecidas, una vez aprobado los cuatro módulos. También hay un curso intensivo, para los que deseen hacerlo (se recomienda a todos).
«Mi madre NO es "pesada", NI la criada» (3000 horas).
No hacer pis fuera del inodoro (300 horas).
Cómo llegar hasta el cesto de la ropa sucia sin perderse (500 horas).
Cómo sobrevivir a un resfriado sin antes agonizar como si fuera una campaña de marketing.
Digerir cerveza (sin alcohol!!), gaseosa o cualquier otra bebida sin eructar en la mesa (ejercicios prácticos).
Nivel 2 (avanzado): Mi primera sopa instantánea sin quemar la cacerola. Ejercicios prácticos: Hervir el agua antes de añadir la pasta.
Por razones de dificultad y de entendimiento de los temas, tendrán un máximo de 8 inscritos.
TEMA 1: La plancha: Ubicación en el armario después de usarla; ese misterioso proceso.
TEMA 2: Los riesgos de llenar la cubeta de hielo y su transporte al congelador (demostración con soporte de diapositivas).
TEMA 3: Último descubrimiento científico: Cocinar y tirar la basura NO provoca impotencia ni cuadriplejía (prácticas en laboratorio).
TEMA 4: El rollo de papel higiénico: «¿ El papel higiénico nace empotrado en la pared, al lado del inodoro?». Cómo cambiar el tubo vacío. (Teleconferencia con la Universidad de Harvard).
TEMA 5: Cómo levantar la tapa del inodoro paso a paso (Clase teórica-práctica, con repaso durante una semana).
TEMA 6: No es necesario celebrar un campeonato de pedos, cada noche (ejercicios de reflexión en grupo)
TEMA 7: ¿Los hombres que conducen pueden pedir información si se pierden, sin correr el riesgo de parecer impotentes? (Testimonios).
TEMA 8: Los detergentes: Dosificación, consumo, utilización. Prácticas para evitar daños irreparables a la casa.
TEMA 9: La lavadora de ropa: Ese gran misterio de la casa.
TEMA 10: Diferencias fundamentales entre el cesto de la ropa sucia el colgador del baño y el suelo (Ejercicios en laboratorios de musicoterapia).
TEMA 11: La taza del desayuno o los vasos en la mesa del comedor: ¿Se desplazan solos hasta el fregadero? Ejercicios dirigidos por David Copperfield.
TEMA 12: Analizar en profundidad las causas anatómicas, fisiológicas y/o psicológicas que no les permiten dejar seco el cuarto de baño después de ducharse.
domingo 15 de junio de 2008
El bollo de la discordia
Las palabras que escuché al subirme en el coche me cortaron el aliento. Mi sobrina Maite, de 14 años, discutía acaloradamente con uno de los perturbs mientras trataba de alcanzar, no sin esfuerzo, uno de los bollos que les había llevado para merendar antes del concierto. “Me gustan mis tetas, mi culo, mis redondeces. No soy perfecta, pero me encanto así. Soy feliz. ¡Tía Aldara, dile que me lo dé!”
“¡Vaca!”, oí que le decía el perturb amenazado con quedarse sin venir si seguía fastidiando a su prima, mientras ella le sacaba la lengua antes de pegarle un mordisco a su merienda. “Déjala, pringao”, intervino el otro perturb, “¿quieres que sea una anoréxica como tu churri?”. Tuve que frenar en seco y sacar toda mi autoridad para que mis gemelos de 1’80 cm dejaran de pegarse en el asiento trasero del diminuto coche. “¡Bajaos! Hablaremos por la noche“, les grité furiosa, antes de abandonarles en la calle.
Observando a mi sobrina cantar y bailar al ritmo del Canto del Loco, me tranquilicé. Maite no formaría parte de ese 50% de adolescentes que, en las últimas encuestas de una conocida firma de productos dietéticos, aseguraban que preferían morir a estar gordas y que sólo estando delgadas podrían gustar. Tenía personalidad y autoestima proporcionada por su ambiente familiar para no ser una esclava de las modas ni de la apariencia física.
Sabía que los perturbs, unidos en la fatalidad, habrían hecho las paces y frente común. Al volver a casa vi que uno me miraba fijo desde su ojo amoratado mientras el otro intentaba fruncir su labio partido. Sin prestarles atención me senté en medio de ellos y encendí mi ordenador portatil. El Nieto se arrebujó a mi lado esperando a jugar la partida de backgammon de cada noche, pero yo tenía otros planes. Empecé a navegar buscando imágenes que hicieran exclamar a mi hijo pequeño. “¡Ostrássss... a los 12 años pesaba 74 kilos! ¡Mírala aquí, un año después y se le ven todos los huesos! ¡Ahhh, uffff.... qué cortes más feos en los brazos!”
Al poco tenía a los perturbs encima, noqueados por aquellas imágenes extremas de adolescentes para las que la obsesión por su peso e imagen se había convertido en patologías de anorexia y bulimia. Olvidando que estaban enfadados leían en alto y comentaban los testimonios llenos de soledad, sufrimientos, mentiras y vomitonas, de esas chicas. Tras un rato de navegación abrí el archivo de fotografías familiares y seleccioné una donde aparecía Maite, sonriente, en primer plano.
Apagué el ordenador, les di las buenas noches y mientras iba por el pasillo alcancé a oir: “¡entendido, jefa!”
martes 10 de junio de 2008
Salta!
lunes 9 de junio de 2008
A propósito del cerebro... ¿qué hace el alcohol a un adolescente?

Gana la Banca!
Tras una tremendísima pelotera, los perturbs se pusieron furiosos porque no les habíamos dado los 35 Euros que “necesitaban urgente” para la megafiesta organizada por sus amigas en una discoteca, para celebrar el fin de los exámenes. Nos llamaron “tiranos”, “opresores de la juventud” e “injusta patronal". Soportamos toda la gama de actitudes: desde la chulesca a la lacrimosa, saltando sobre la negociadora. No evitaron las comparativas con sus amigos: “A Pablo le dan 600 Euros de paga”, “Los gemelos Garat se pulen 80 Euros cada finde”, “Somos los más pobres”, etc,....
“Daros dinero sin responsabilidades no os enseña nada, así que durante un mes, ya que pensáis que nuestra gestión de la economía familiar es calamitosa y que vuestra paga es deficiente, seréis los únicos responsables del presupuesto familiar. Aquí tenéis una lista de los gastos del mes: colegios, electricidad, comunidad, cuotas, seguros médicos, de vida.... También os damos los extractos del banco para que calculéis las domiciliaciones y los talonarios, las tarjetas para el cajero y una lista de cargos añadidos a los que hay que hacer frente. En este otro papel os hemos hecho una lista de imprevistos que podrían convertirse en más gastos y de la cantidad de euros que deben quedar el día 30 en la cuenta.
“Vosotros dos”, recalcamos a nuestros atónitos perturbgemelos, “decidiréis qué se hace y en qué se gasta. Nosotros os iremos pidiendo dinero para lo que necesitemos. De vosotros depende llegar a fin de mes yyyyyy.... y aquí está el reto: si lo conseguís el premio será paga doble en vacaciones”.
Cathy Lamp, consejera de familia y del consumidor de la Universidad de California apunta que “La mayoría de los adolescentes no comprenden la importancia del dinero. No conocen tampoco la cantidad necesaria para vivir una vida normal por la sencilla razón de que sus padres les proveen casi todo lo que necesitan”.
A día 30 los perturbs presentaron un folio con las cuentas y algunos apuntajos en los márgenes en los que destacaba un enorme “¿Papá, quién de vosotros dos es Copperfield, el mago?”
Cómo vomitar? Ana y Mía: NO!
Tips en EDUCABLOG sobre Vomitar y Anorexia, ¿vale Princesitas?
miércoles 4 de junio de 2008
Del buen ejemplo y sus frutos
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lunes 2 de junio de 2008
Exámenes

Mi Santo y yo nunca conseguimos que nuestros hijos tuvieran lo que los profesores llamaban "espacio individual de estudio", es decir, que estudiaran en sus cuartos, en silencio y soledad. Siempre han preferido la compañía solidaria y gremial de la mesa del comedor. Así que esa tarde...
Enlaces de interés:
*Arc, constante fuente de inspiración.
*Manual del buen chuletero
*Ansiedad ante los exámenes, ¿cómo puedes combatirla?
Aquella edad...
"Sí", dijo la Mini, "a esta edad sólo se ama o se odia. No hay término medio".
martes 27 de mayo de 2008
La casa de las pajas voladoras...
El torrente acelerado de las palabras de mi cuñada se desparrama por la línea telefónica mientras miro cómo uno de los perturbs sale de su cuarto después de haberse cambiado de ropa, por cuarta vez. La puerta abierta del cuarto de baño deja ver a El Nieto, toalla a la cintura, sacando músculo y haciendo poses frente al espejo.
domingo 18 de mayo de 2008
Zona de Peligro
Cayó al vacío.
Los perturbs le preguntaron cómo empezó. “En el colegio” –dijo- “Mi primera madre me pegaba y alguien me ofreció un canuto. Luego vinieron las farming (pastillas) y pasé de la marihuana. Falsificaba recetas y compraba medicinas como Oxycontín, met que mezclaba con alcohol. Todos lo hacíamos. Me escapaba de casa, me cogían y me echaban el rollo de las terapias, me cambiaban de familia, me llevaban a otra temporal y al mismo colegio… y vuelta a empezar”.
Andrew Finch, director de la Association of Recovery Schools (asociación americana de escuelas superiores para alumnos en rehabilitación), dice: “Pensar en un adolescente que va a un tratamiento de 30 días y luego regresa a su antiguo ambiente — donde compró sus drogas, donde sus amigos las usan y donde fue visto consumiendo- no es realista. Para ellos la escuela es una zona de peligro. Es como decir a un adulto alcohólico que vaya a trabajar a un bar”.
¿Qué fue lo que te hizo dejarlo? –Le preguntó el perturb.
“Al regresar a mi casa, después de un mes desaparecida, mi sobrina me preguntó ‘¿Vas a volver a la cárcel?’. Eso me hizo sentir tremendamente mal porque ella apenas tenía 6 años de edad. Vi que mi sobrina pasaba exactamente por la situación que yo pasé. Peleaba con su mamá, su mamá siempre la castigaba físicamente. Y me puse a pensar, ‘¿cómo voy a ayudarla si no dejo de hacer lo que estoy haciendo?”, respondió Alejandra.
viernes 16 de mayo de 2008
Están ¿malditas? las Olimpiadas de China
Tan sólo un día después de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalara que el enterovirus 71, causante de la fiebre aftosa humana, que está afectando a niños del este y el sur de China, no suponía un peligro para los Juegos Olímpicos, la prensa ha informado de que el número de menores infectados es de 27.500 casos registrados y la cifra de muertes de niños asciende a 42.
Beijing ha registrado la primera muerte desde que se desatara el brote de fiebre aftosa humana, causada por el enterovirus 71 (EV71), mientras las autoridades intentan contener la expansión de la enfermedad justo tres meses antes de que la ciudad sea sede de los Juegos Olímpicos. La víctima es un niño de 13 años del distrito de Changping, que murió camino al hospital el domingo, explicó la portavoz del Consejo de Salud de Pekín, Deng Xiaohong.
La provincia de Hubei también confirmó la muerte de un niño por esta enfermedad, lo que eleva la cifra nacional a 42 fallecimientos.
La portavoz añadió que el niño de Pekín había presentado resultados positivos a las pruebas del EV71, causante del brote epidémico que comenzó hace algunas semanas en la ciudad de Fuyang, en la provincia oriental de Anhui.
El retraso a la hora de informar del brote, que se inició en marzo, ha hecho recordar anteriores crisis sanitarias en el país asiático, como la del SRAS (síndrome respiratorio agudo severo), que el Gobierno intentó ocultar en un principio. Las autoridades han negado que el retraso se debiera a un deseo de ocultar información, sino a las dificultades iniciales a la hora de diagnosticar la enfermedad.
Hoy, el ministro de Salud, Chen Zhu, ha declarado que se informará públicamente del avance del brote para evitar el pánico general, según informa Xinhua.
Hace una semana el representante de la OMS en China negó que el virus pudiera suponer una amenaza durante los Juegos Olímpicos de agosto. El EV71 puede dejar graves secuelas, y causar meningitis o parálisis en los niños. El periodo de mayores contagios se sitúa entre junio y julio, cuando las temperaturas en el país son altas y el clima húmedo, por lo que se teme que el número de enfermos siga aumentando.
Hasta el viernes en China se habían registrado oficialmente 27.500 casos, según notificó la agencia de noticias Xinhua.
domingo 11 de mayo de 2008
Falsas apariencias
“Amor, mi gorda… ¿quién es la más guapa del mundo?” –Oigo la voz de mi perturb, al pasar por el pasillo; y me pregunto con cuál de las dos estará hablando.
Sólo hay dos chicas "perfectas" para mis perturbs: Nuestra cocker y Fabi, la amiga incondicional de los gemelos, piedra Rosetta con la que comparan a cualquier otra y heroína popular desde que abofeteó a Catalina (la matona de su colegio), al grito de “¡niñata!", ganándose una expulsión de tres días.
La quieren y respetan, soportan sus largas regañinas y recomendaciones, la vigilan y protegen como algo propio y se dejarían los puños si alguien quisiese hacerle daño.
Fabi sale y entra, estudia lo mínimo, mueve la melena al hablar, monta grescas y enfatiza, discute y ríe abiertamente. Supongo que bebe o fuma, conversa durante horas por teléfono con el primero que descuelgue pero es la mejor influencia y compañía para mis hijos. Porque tras una apariencia caótica hay una solidez de valores, una integridad y un sentido de la amistad inquebrantables.
Mabel, otra de sus incondicionales, saca unas notas fabulosas. Tiene hora de llegada los viernes y sábados. Vive en “olor de santidad” y su madre me llama para prohibir que mis perturbs la lleven en moto o para que la cuiden si coinciden en alguna fiesta. Pertenece a la asociación colegial que colabora con obras sociales. Habla bajito y con voz aniñada y siempre está de acuerdo con la persona de más autoridad que esté presente. Nadie duda que será premio de estudios, de nuevo… pero, cada viernes cuando sale, acaba vomitando en la calle, completamente borracha. Porque tras una apariencia intachable hay inseguridad personal, descontento y esfuerzo en mantener una actitud ante sus padres que es solo una pantalla. Y el alcohol -ella cree- le da la libertad de decir y hacer lo que de otra forma, no se atreve.
“Sí, Mabel, os metimos en un taxi y nos fuimos porque el sábado está para salir y divertirse, no para pasarlo levantándote del suelo. La próxima vez llamaremos al Samur. Si no sabes beber, no lo hagas. Tienes un problema. Y no quieras cargarnos con las consecuencias de algo que haces tú. Además, mi padre pilló las botellas que te guardaba y las ha tirado” –Le oigo colgar furioso antes de verle pasar rumbo al cubo de basura de la cocina.
-¿Y eso? –Le pregunto mirando la bolsa tintineante que lleva en las manos.
-Fabi, que me ha puesto la cabeza como un bombo… y dice que ”a grandes males, grandes remedios.”- Contesta mientras mira, con irreprimible pena, la bolsa de reciclado de cristal.
jueves 8 de mayo de 2008
¿Qué le desearías a un hijo?
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser asi, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
.
Te deseo que siendo joven
no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar
que fluyan entre nosostros.
.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año sino apenas un dia.
Pero que en ese dia descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y
la risa constante es malsana.
.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean,
seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
.
Te deseo que acaricies un perro
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esa manera,
sentirás bien por nada.
.
Deseo también que plantes una semilla,
por mas minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.
.
Te deseo además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas
"Esto es mío"
sólo para que quede claro
quien es el dueño de quien.
.
Te deseo también
que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte y sufrir
sin sentirte culpable
.
Te deseo por fín que
siendo hombre, tengas una buena mujer
y que siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al dia siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
.
Si todas estas cosas llegran a pasar
no tengo más nada que desearte.
(Esta preciosidad del escritor brasileño, Sergio Jockymann, ha sido erroneamente atribuida a Victor Hugo. La he recibido, como un regalo, en mi correo. Y me ha gustado tanto que he querido compartirla. ¿¿Qué más podría desearse a un hijo, a una persona querida, a un amigo del alma, a alguien que te importa??)
martes 6 de mayo de 2008
Bonjour tristesse...

Llora Luis mientras la Mini y sus tres amigas le abrazan. Hay trozos de pizza en el suelo y latas de Redbull que han mezclado con el whisky de garrafón comprado a los chinos, en la tienda de la esquina. Después de años de salir juntos, en pandilla, ha sido así, a la luz de las velas de su 18 tarta de cumpleaños y achispado por el alcohol cuando se ha atrevido a contarles que es gay, esperando su sentencia. “Somos tus amigas. Queremos que seas feliz, no estés triste, nos importas tú”.
Alicia llora con letras en cursiva y fotos en blanco y negro, desparrama su pena de trece años en Tuenti, en el Messenger y en sms que manda a móviles, al azar. Palabras como lagrimones: “hemos roto” “me ha dejado” se deslizan de un ordenador a otro, orquestando el coro de plañideras de su red virtual, que susurrando la no-historia del primer amor no correspondido, difunden el roto de su corazón. Al mismo tiempo y en el mismo cyber El Nieto, a quien el amor no ha rozado aún, mira sorprendido la pantalla donde su primo Borja rompió el noviazgo virtual que nunca se consumó en el patio del colegio: “No me gustas, no salgo contigo, no me acoses”; mientras pasa el brazo, solidario, por los hombros de su primo.
En un camino, frente al tronco partido de un olmo de la orilla del río, Jacobo llora -los brazos caídos a lo largo del cuerpo- con desconsuelo. Las pastillas contra la depresión que le obligan a tomar no borran la imagen de la última vez que paseó por ese campo, bromeando con su padre mientras sentados en el tronco tiraban piedras que botaban, saltarinas, en el agua, para acabar hundiéndose, haciendo ondas. Un perturb agacha la cabeza, pudoroso, respetando el quebrado lamento de su mejor amigo. “¿Por qué lo hizo? ¿Por qué tuvo que matarse y dejarme solo, si él era a quien yo más quería en el mundo?”
En una esquina del salón, como el arpa becqueriana, llora Daniela. El trabajo de su padre les hace trasladarse al otro lado del mundo. Esconde su cabeza en el pecho de otro perturb que, valeroso, contiene como un hombre la pena del adiós.
Ha, casi, anochecido… seguimos sentados juntos y callados, en el jardín. Se oye el reclamo de una perdiz lejana, cantan los grillos. Asoman las primeras estrellas mientras abarco con mis brazos extendidos a éstos que se apoyan en mí y a quienes no puedo evitar las tristezas.
domingo 4 de mayo de 2008
madres al rescate

Mi primer desayuno en Washington fue frente al ventanal del comedor del hotel que dejaba ver la cherry blossom (los cerezos de la ciudad en flor), con los árboles en flor de la ciudad, en todo su esplendor. La televisión sobre las bandejas de cereales y scones repetía inmisericorde las imágenes de unas adolescentes cheerleaders pegando una paliza brutal a otra chica de su misma edad.
- ¿Qué película estarán emulando…?-Dije.
–En todas partes cuecen beans –Comentó Isabel, mi compañera de viaje, enseñándome el periódico que recordaba el primer aniversario de la Universidad Tecnológica de Virginia, donde Seung Hui Cho había masacrado a 32 compañeros de estudios. Otros diarios referían el alarmante aumento de estudiantes con depresión o síndrome bipolar, detectados en las escuelas (10% en 2000, 15% en 2007) incidiendo en la necesidad de identificar a los estudiantes problemáticos para evitar futuras tragedias.
-Otra “caza de brujas” –Dijo mi amiga- mejor nos iría a todos con menos MacCarthy y más Milton: “El que ha vencido por la fuerza, ha vencido solo a medias a su enemigo”. No se trata de señalar con el dedo a los agresivos, después; sino de educarles, antes. Puedes enjaular un cuerpo, pero la mente seguirá libre.
Sus palabras me hicieron recordar mi batalla con el Nieto, nuestro preadolescente, semiadicto a los videojuegos, al que hubimos de racionar el tiempo de Playstation pues era capaz de jugar durante horas e imitar durante días el comportamiento o giros lingüísticos del personaje con el que interactuaba. No sirvieron aplicar la fuerza, los castigos (prohibir su uso) o la obligación de hacer el mismo tiempo de ejercicio al aire libre que de juego interactivo.
Sólo conquisté su mente a fuerza de enseñarle museos increíbles aliñados con anécdotas interesantes y rosquillas de Alcalá, de musicales y obrillas de teatro con tertulia posterior frente a un batido o de búsqueda de libros “con premio” (cromos deseados, CDs de sus cantantes) en bibliotecas de barrio. Tiempo compartido, conversación comunicativa y tenacidad optimista obraron el milagro de abrir su mente al mundo real, fuera de su maquinita.
La terapia reeducativa fue, en ocasiones, dramática. Porque toda adicción tiene su mono. Pero, finalmente llegó el día en que –como cuando era pequeño y cortamos con las tijeras su chupete- le acompañé al cubo de basura a que, voluntariamente, tirara su videoconsola...
Los perturbs creen que no sé que ellos “la rescataron” y que están tutelando al Nieto, dándosela a escondidas los sábados por la mañana, después de que haga sus deberes y cuando no estoy.
domingo 27 de abril de 2008
Del buen humor defensivo

No consuela saber que en la State University de Nueva York han logrado identificar una hormona que produce los cambios de humor en los adolescentes y que ahora estudian bloquear sus efectos y modificar la conducta de nuestros puberes... ya que cuando empiecen a aplicarlo mi Santo y yo estaremos peinando canas, recluidos en algun agradable geriatrico del extrarradio, y seran recuerdos lejanos los vaivenes emocionales del Nieto, nuestro hijo presadolescente, capaz de ser el mas adorable de los chicos para, en lo que tarda en caer un avion de papel, convertirse en una hidra irritante que cocea al son de las palabras y los portazos...
¿Carecen los adolescentes de la capacidad de descubrir la comicidad de las situaciones ridiculas o estresantes? ¿Por qué se les esfuma el sentido del humor?
El Nieto no controla su caracter ni sus reacciones, desafia a los perturbs (sus hermanos gemelos de 16), se enfrenta a las órdenes que recibe tanto en el colegio como en casa, trata de saltarse las normas, incumple (adrede) sus tareas caseras, rabia y se rebela ante la minima critica a sus actos o modales y parece sentirse satisfecho sólo cuando ha creado el caos o el disgusto y se le responde con enfado o a gritos. En suma: sufre de adolescencia grave. Sé que detrás de toda esa parafernalia insoportable, sólo hay un joven haciéndose hombre que necesita que le quieran y entiendan. Pero su “¡que pesada!” está a la orden del día.
"No contestes, no me faltes al respeto y, cada vez que te dirijas a mi ¡SONRIEME!", le recrimino con una voz calma y una sonrisa impasible ante su actitud hostil y desafiante, impidiendo que consiga lo que quiere: una reyerta abierta. Mi Santo, asistente silencioso a ese duelo de voluntades, asoma por detras del periódico y sin decir una palabra, entiendo: “Hombre, tampoco hay que ser tocapelotas!
"Mira", le explico, "desde que Charles Darwin publico, en 1872, su tratado sobre la expresion de las emociones, numerosos experimentos han demostrado que no sólo nuestras emociones internas son exteriorizadas espontaneamente en nuestro rostro, sino que las expresiones emocionales de nuestro semblante, aunque sean en un principio fingidas o provocadas artificialmente, terminan por producir en nosotros los sentimientos genuinos que representan. Conexion de ida y vuelta Mas o menos como si le mueves el rabo a un perro... y se pone contento. Técnicamente y como dice el psiquiatra Rojas Marcos “el buen humor disminuye la intensidad de las emociones negativas y alivia el miedo y la inseguridad”-Termino, sabiendo que aunque me mira, está pensando en otras cosas.
sábado 26 de abril de 2008
Un mensaje electrónico de un adolescente...
(Extraido de un "Caso Práctico" publicado por Vicente Cerdá, Policía Local de San Vicente. En la página "AGIS, Policías en las Aulas")
"Señor, esta noche te pido algo especial: que me conviertas en televisor. Quiero ocupar su lugar, para poder vivir lo que él vive en mi casa. Tener un lugar especial para mi y reunir a todos los miembros de la familia a mi alrededor.
Ser el centro de atención al que todos quieren escuchar, sin ser interrumpido ni cuestionado.
Que me tengan en cuenta cuando hablo y crean todo lo que digo. Sentir un cuidado esmerado e inmediato cuando algo en mí no vaya bien. Tener la compañía de mi papá cuando llega a casa aunque venga cansado del trabajo.
Que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida en lugar de ignorarme.
Que mis hermanos se peleen para estar conmigo y divertirlos a todos aunque a veces no les diga nada. Vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar algunos momentos a mi lado. Señor, no te pido mucho. Todo esto es lo que recibe un simple televisor, pero no yo".
miércoles 23 de abril de 2008
Cherry Blossom
Meditaba, mientras seguía un caminillo trazado en la misma orilla bajo los prunos en flor, siiiii.... el que fuera a escribir uno de mis tontilocos articulillos de "Lamadrequegritasocorro" en ese otro pais, supondria (o... nop!) convertirme inmediatamente en corresponsal o enviada especial de mimisma, en Washington.... -"Va a ser que no"- Me dije, olvidando ese pasajero asunto.
Paseaba en silencio por la orilla del Potomac, bajo muchos de los 3.000 cherry trees que, en 1912, el Mayor Yukio Ozaki había mandado como regalo, a Wahington desde Tokyo... contemplando la belleza explosiva de una primavera desbordante, plena, magnífica... cuando me acerqué a una de sus ramas para observar mejor sus flores. La perfecta forma de cada flor, la inimitable composición de estas y sus hojas en cada rama... el color, el límite temporal de tanta energía aplicada a la existencia de algo tan bello y tan ¿prófugo?... me hicieron pensar en nosotros, los hombres, raza magnífica. Y en particular en la adolescencia. Reventona como esa primavera americana, Cherry Blossom.
Así que, cuando entre los sépalos y el caliz, subiendo por los filamentos azafranes hasta las anteras... vi una fila de activos y diminutos pulgones verdes fosforitos, afanados en vetetúasaberqué... me entró una alegría salvaje.
-Claro! -Comenté en alto pegándole un susto a unos japos que no paraban de hacer fotos- Así, justo-justo, tal y como debe ser: imperfecto.
Cada rama, como cada adolescente, tenía lo suyo. Pero la belleza no se veía entorpecida por ello. Solo había que saber no-verlo, o mirar sin fijarse en lo pequeño e insustancial (que también tenía su sentido y su derecho a existir).
Fácil.
...como caminar por la orilla de un río, bajo las flores....
domingo 20 de abril de 2008
Un okupa en mi trastero
"Topo" ha vuelto a casa.
Hace unos días, y meses después de que los trasteros quedaran completamente arrasados por un escape en las tuberías generales, reuní el coraje necesario para bajar y ver cuáles habían sido los daños. Me sorprendió descubrir que la puerta no estaba cerrada con llave. Pero mi asombro no tuvo límite cuando ví que, el otrora caótico, cuarto lleno de muebles, maletas y trastos varios estaba seco, ordenado y casi “hogareño”. Un colchón, una manta estirada encima; una lamparita y perchas colgando de un clavo de la pared (amén de un paquete de galletas) revelaron que ahí estaba viviendo alguien.
Con los perturbs castigados sin paga no sería difícil saber qué estaba pasando.
-¿Cuál confesará primero?- Les pregunté mirándoles fijo, mientras perfilaba con una uña el rectángulo del billete, sobre la mesa. -¿Quién me dirá qué pasa en el trastero?- Insistí mientras distraída (falsamente, en todo caso) sacaba otro billete de cinco y lo ponía encima del primero….
-¿Al 50%?- Se entendió un gemelo con el otro empezando a “cantar” ante la cabezada de asentimiento de su hermano.
"Topo", el amigo “guay” de la pandilla de los perturbs llevaba casi dos meses viviendo en nuestro trastero. Había cambiado su magnífica casa por un colchón en el suelo, en un trastero sin ventilación.
Según el psiquiatra y etólogo, Boris Cyrulnik, “Uno de cada tres adolescentes (¡un 30%!) se derrumba. No está satisfecho en la escuela, se siente humillado y no tiene posibilidad de realizarse en otro sitio.” La solución pasaría por "estar rodeados de estructuras afectivas, de grupos que realicen la misma actividad, de amigos, y sobre todo posibilidad de trabajar”.
Padres invisibles, absentismo escolar… -Le digo por teléfono a Quique, mi amigo educador social en Alaska, explicándole el “problema de mi trastero”.
The Big Mother
Si vas a escaparte –bromeo para aplacar su ira y cambiarle la idea- debes aprenderte el decálogo del fugitivo: 1.-no dejar huellas, 2.-no usar el móvil, 3.-pagar al contado, 4.-no coger aviones sino trenes o autobuses, 5.-no alquilar nada, 6.-deshacerte de resguardos o tickets, 7.-no llamar la atención, 8.-no fiarte de nadie, 9.-no meterte en líos…..
La táctica distractoria funciona pero, mientras improviso la lista, me remuerde la conciencia…. ¿Y si tiene razón? ¿Estamos exageramos? ¿Atentamos contra su intimidad vigilando su cuentakilómetros o las últimas llamadas del movil? ….y desde luego con lo del chip… ¡lo ha clavado! (mi Santo y yo estuvimos mirando uno que se usa en las chaquetas, en un catálogo)… “Controladles sin que lo noten” -Nos aconsejó el director de su colegio cuando nuestro perturb se afanaba en convencernos que la bola de costo de su bolsillo era de otro…
"Con las nuevas tecnologías, el problema en temas de espionaje no es el fantasma del 'Gran Hermano' (personaje de la novela de George Orwell '1984' que todo lo vigila y todo lo ve), sino 'The Big Mother' (la Gran Madre)" asegura José Cervera, periodista especializado, refiriéndose a un fenómeno detectado recientemente en los países anglosajones, sobre todo en el Reino Unido y Estados Unidos, conocido por este nombre y según el cual los dispositivos para controlar a los adolescentes se han convertido en una verdadera obsesión para madres y padres inseguros.
Dejo de divagar y la limpia mirada del perturb me decide - No seré una Big Mother.
















