miércoles, 24 de octubre de 2007

La vida es sueño, oh la la!

“No hay nada más tedioso que la vida, nada más deprimente que la luz del sol, nada más falso que la realidad” esas y no otras, palabras que el genial Boffa puso en boca de Viskovitz, el lirón, han sido las que he repetido noche tras noche y durante años en el momento justo de repantingarme en el sofá con mi Santo, dueño él del mando de la tele y yo de mi universo cotidiano y domiciliar, por fin con toda la niñada acostada.
El declinar de la luz que anunciaba la tarde era nuestra mayor alegría. Como conyugales vampiros anticipábamos la hora mágica, el momento único de la noche, en que volveríamos a ser nosotros solos, personas equilibradas y amables, con un atisbo de vida propia y no esos seres desgañitados, exhaustos -y casi siempre furiosos-, que luchaban a brazo partido con lo que los vecinos llamaban “ángeles”, tres niños de corta edad.

Se dicen maravillas de la paternidad, ¡oh,sí!, porque son pocos los sinceros que se atreven a confesar que la paternidad es un infierno y los hijos el invento más perverso y sofisticado de tortura emocional que existe… alguien debería hacer un sondeo de opinión sobre el asunto eligiendo el momento en que la criatura reaparece –como en las películas de terror-, cuando piensas que te has deshecho de ella después de bañarle, darle de cenar, leerle el cuento y cantarle la canción a la vuelta, claro está, de la dura jornada laboral: las columnas de la humanidad entera, con sus éticas y filosociologías se tambalearían con los resultados!

Todavía recuerdo aquel domingo que, desesperados a las cinco de la tarde, bajamos todas las persianas y mi Santo trató de convencer a los perturbs de que ya era la hora de dormir… ¡Quién volviera a esos tiempos!

Hoy tienen quince años y no hemos progresado adecuadamente: seguimos teniendo trastornos del sueño. Entre semana la cosa no va mal del todo, hay una cierta estructura entre la llegada del colegio y el momento en que empiezan sus suaves ronquidos. Es durante los fines de semana cuando mi Santo y yo no promocionamos. Las salidas nocturnas de nuestros vástagos nos tienen desvelados; unas veces porque no llegan a su hora, otras porque con la imposición que les hemos hecho de que entren en nuestro cuarto a dar las buenas noches, nos matan a sustos. Así que, para no seguir perdiendo autoridad a manos llenas, hemos dado otra vuelta de tuerca, desde el “finde” que viene: Son mayores, tienen cabeza, no necesitan hora de llegada….. ¡Ay!

4 comentarios:

Sir John More dijo...

El evangelio has dicho, amiga, el evangelio. Como ves, he seguido leyendo, y encontré estas verdades como puños. Siempre digo que no quiero a nadie más que estos dos malditos enanos que tengo en casa (14 y 12), pero que si pudiera ser que no los conociera, sabiendo como sé lo que se pasa, que iba a tener un hijo San Ani el de las Tortas. Por supuesto, la vida sigue siendo un sueño a mi alrededor, y la gente venga a tener tiranos... Besos.

it dijo...

Decía Borges que "la paternidad y los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres"....

Pero, dime... ¿no cambiarías la eternidad por el segundo aquel de tu enano recitando como un titán la poesía aquella, en el escenario del colegio?? o al recibir el manoseado y lleno de pegotones regalo manufacturado del día del padre?? o... cuando se te acercan y se les escapa un "te quiero".

Probablemente..... no seríamos quienes somos sin ellos. Somos, a mi gallega manera de ver, una cadena continua, de aquellos que fueron y ya no están más que en nuestros recuerdos, a los que serán y llevarán nuestra impronta.
Merece la pena, Sir, intentarlo. Esforzarse y divertirse haciéndolo, conseguir ser nuestra mejor versión yyyyyy..... metérnoslos en un bolsillo!

;-))

Sir John More dijo...

A partir de ahora, para mí, Santa It de Galicia. Al final acabas compartiendo estatua con el Rosemond, tú verás...

Besos.

it dijo...

(vale: perdonado)
(Y ojalá alguna de esas lenguas bífidas y tóxicas LEAN QUE ALGUIEN ME CONSIDERA UNA SANTA.... llevaba yo diciéndolo mediavidaymirá... jeje)
Un beso y que tengas un día memorable! -Me voy a traba-trabajarrrrrrrrrrr, A POR TODASSSSSSS!