lunes, 10 de diciembre de 2007

El club de los negocios raros



Mi cuñada me llama llorosa.
Han pillado a su hijo de catorce años robando en una tienda.
-¡Un cepillo de dientes eléctrico!- Me cuenta furiosa. Trato de consolarla diciéndole que mis perturbgemelos, castigados durante años sin paga, por sus constantes “delitos”, habían perfeccionado un reparto nocturno y alevoso –“más justo” en todo caso- de los recursos de mi cartera. No hay Adán sin Eva, ni Pandora sin Epimeteo, ni adolescente que no sustraiga cuando le aprieta la estrechez. Y ellos, como nosotros los adultos, tienen necesidades monetarias además de la presión de “tener que parecerse a los demás” y de soportar los métodos agresivos de muchas marcas que saben que el segmento juvenil es el más interesante a nivel de ventas. Según Teenage Research Unlimited, compañía que sigue los hábitos de consumo de los adolescentes, los jóvenes entre 10 y 18 años de edad gastaron aproximadamente $159 mil millones en 2005.

Un perturb al que se le quitan todos los recursos “oficiales”, como es la paga, encontrará otros.
Mi cuñada no me cree cuando le hago la lista de algunas actividades standard: Alquiler de DVD, cogido en casa, por día: 2€, pasar apuntes escolares: 3€; vender un gramo de costo: 5€; falsificación de DNI con photoshop para entrar en discotecas: 10€.

Mi Santo y yo nos dimos cuenta de que nuestros hijos desconocían la esencia real del dinero. Sabían gastarlo, sí; pero no podían valorarlo, porque siempre se lo habíamos dado y no habían tenido que ganarlo. Así que empezamos por restablecerles la paga y comenzamos aplicando la psicología inversa: ellos nos pagarían cada vez que infringieran una regla. Es mucho más doloroso dar de lo que tienes en el bolsillo que carecer de aquello con lo que no contabas.
Hicimos un cálculo de sus gastos, consultamos con otros padres y acordamos una suma mensual.

Ahora sus conversaciones tienen siempre un toque financiero y existe entre ellos una cierta rivalidad sobre quién se administra mejor y consigue invertir con más beneficio su capital, estirándolo hasta fin de mes. La guía “Cómo hablar con los adolescentes de dinero” de las publicaciones Money Wise nos recuerda que: ” La presión que ejercen los adolescentes entre sí sólo puede ser contrarrestada por un poderoso buen ejemplo”
Pero una buena administración monetaria no es algo que se enseñe comúnmente en los colegios, así que tenemos que ser los padres, hablando con los hijos sobre el dinero al nivel de adultos, quienes les enseñemos el concepto de satisfacer necesidades básicas y fijar prioridades sobre lo que desean y pueden comprar.
(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO 09.12.2007)

15 comentarios:

elita dijo...

Jaja, me has hecho recordar lo mal que lo pasaba con la paga que me daban en casa. A mí me enseñaron de bien jovencita que el dinero no cae del cielo; y aunque entonces me pareció de lo más cruel (a mis amigas sólo les hacía falta alargar la mano...), hoy se lo agradezco infinitamente a mi padre. Porque hace falta saber lo que vale un peine...

Besitos.

Suntzu dijo...

Muy bueno. La verdad es que yo nunca he tenido paga. Pedía, y la mayoría de las veces, no me daban. Y me aguantaba.
Un abrazo:)

Ginebra dijo...

Mis hijas no tienen paga (¿cómo voy a pagarles por nada?) y la mayor anda siempre quejándose así que hemos hecho un trato: dado que he tenido que prescindir de los servicios de mi limpiadora (básicamente porque no limpiaba, no venía las horas que debía pero las cobraba, etc.) ellas se van a encargar de la limpieza doméstica y les pagaré por ello. Veremos. Lo de pagarles me importa medio pimiento pero me da un poco de miedo morir ahogada en pelusas.

elita dijo...

Por cierto, It. Tienes algo para ti en mi blog, en la entrada del lunes 10.

Un besito

it dijo...

Bueno, por fin aquí estoy!! ...que me pongo a vivir, BIBIRRRRR... y no soy capaz de encontrar tiempo para sentarme tranquilamente a leer, visitar las páginas de este vecindario familiar donde tanto aprendo siempre (auténtico disfrute y oasis mental). ¡Claro, las dichosas fiestas éstas... que parece que hay que comerse tooooodo lo del resto de los meses venideros! -Y es que supongo, que así estais vosotras: comidas de trabajo, cenas de trabajo o presentaciones, fiestorrrrrrros, fiestas, fiestecillas, cenas, palcos, inauguraciones impepinables y actos de igual o dudosa procedencia.
Y entre eso: buscar regalos, preparar unas elaboradísimas comidas (que desaparecerán demasiado deprisa, ¡joé!) y no perder el Norte.

Estoy haciendo varias cosas interesantes para las que necesitaré que el calendario vuelva a la normalidad. Y... justamente pensaba en vosotras tresssssss... ay, sí, se siennnnte (poco, he de decir -siendo sincera- ) XXDDDDD

Una editora, una escritora y antigua redactora jefe y una maestra -esa es la palabra que ahora no se usa: porque da miedo y no es políticamente correcta (maestro es una figura moral, un faro que guía en la oscuridad, la mano que te guía hacia la sabiduría, no sólo los conocimiento, sino LA SABIDURÍA, que tiene el fin de hacernos felices).
Posssssss eso.
Tres figuras femeninas, unidas por los factores comunes de: la valentía, la singularidad y la garra.

.......¡temedme, cuando pasen as festas porque tengo la intención de liaros!

Prometo contestar vuestros comentarios antes de que el día acabe (ahora tengo que salir corriendo)

Un beso a las tres,

it ;-))

elita dijo...

Jeje It, ¡de nada! Me ha hehco muchísima ilusión el comentario que me has dejado, de verdad. Y tienes razón en eso de que entre líneas puedes también atisbar algo, alguien, puedes conocer una de las partes más íntimas de otra persona.

Tengo la misma sensación contigo cuando te leo, me siento cercana y bienvenida. Me gusta tu alegría ante la vida, tu energía, tus ganas de hacer de cada día algo nuevo.... y me gusta mucho poder aprender de ti, eso lo valoro enormemente. Es muy bonito lo que me has escrito, amigos del alma... es mucho más que una simple amistad.

Un cálido beso.

Pd. Oye y ya nos dirás lo que te ronda por la cabeza, de momento a superar estas fiestas (que ya veo que estarás entretenida, jeje) ¡¡Yo me voy de vacacioneeees!!

Egoime dijo...

Leí este artículo en el Magazine la semana pasada, y no pude evitar pensar que es una medida muy acertada ésa de no castigar sin paga, si no haciendo que paguen ellos..
Vale, tengo que reconocer (creo que es la segunda o tercera vez que lo hago) que "alguna vez" me he llevado algo de las tiendas sin pagar, motivada, en muchos casos, por la falta de dinero. ¿Castigada sin paga?, pues nada, nadie ha dicho que el dinero sea imprescindible..
Fue entonces (vale, fue cuando me pillaron) cuando descubrí por qué falla esa medida paterna tan frecuente: "¡Castigado sin paga!". A los 14, 15, 16 años ya tenemos suficiente cerebro para descubrir cómo arreglárnoslas sin dinero paterno para nuestros gastos (la lástima es que no lo usamos suficientemente bien para decidir si el método que usamos es ético o no), y en cierto modo, por "rebeldía" se piensa algo así como "No me das dinero.., ¡pues ahora verás!", y acabamos siendo el centro de todos los disgustos paternos. No nos falta absolutamente de nada, tenemos todo lo que queremos.. pero no hay modo de comprar unos recuerdos nuevos para los padres, para que sigan pensando que somos unos hijos/as maravillosos/as.
Por eso me parece tan buena la medida.. realmente fomenta el buen comportamiento, en lugar de ayudar a desarrollar la imaginación en busca de métodos alternativos de ganar dinero. La debería seguir más gente, se ahorrarían unos cuantos disgustos con sus hijos..
Yo, personalmente, decidí ponerme a dar clases como "profe particular". Ya no dependo del dinero de mis padres para poder salir por ahí, me lo paso bien con los niños a los que enseño y me siento mucho más realizada que cuando veo que aprueban los exámenes que cuando me las ingeniaba para no hacer saltar la alarma en las tiendas.


Por dios.. acabo de escribir un comentario kilométrico xD, no puedo evitar emocionarme al escribir comments, jajaj.

T dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
T dijo...

Absolutamente off topic pero no me resisto. El sábado por la mañana, estuve en una sombrerería de Londres, en St. James St, en la que le hacían los sombreros a uno de sus héroes: Sir Anthony Eden. En el catálogo de la casa hay una fotografía suya, de él, que le encantaría.

;-)

Alejandrina Cara de Gallina dijo...

Hola... tengo un buen rato pispiando en tu blog y me encanto!!!!
para mi la etapa mas fascinante es la adolescencia... en unos años cuando mis enanos esten alli voy a decir espeluznante...
de verdad, te considero una genio...
por aqui seguire...
Saludos!!!

it dijo...

Hola, egoime!! No sabes cuantísimo me alegra (estoy contennnnnnnnnnnta!!!) que vengas aquí.
Conté a mis perturbs -exactamente de tu edad- lo que habías comentado sobre este post y eso que decías sobre "pero no hay modo de comprar unos recuerdos nuevos para los padres, para que sigan pensando que somos unos hijos/as maravillosos/as".... y ellos, que las han armado muy gordas... decían lo mismo: que según estaban haciendo la metedura de pata "-La he cagado otra vez, ¿no?"-Dicen con cara entre desesperada (porque les pillamos) y muy arrepentida- lo que más les duele es ver la decepción que nos causan.

Recuerdo mi propia adolescencia -que fue terrible- porque yo era la mayor de muchísimos hermanos, de todos los primos... y no había un referente por el que mis padres se guiasen y abandonaran la cómoda idea de que seguía siendo una "niña" que aceptaba las normas con la naturalidad que lo había hecho hasta entonces. Fue una época difícil, en la que recuerdo cómo yo, involuntaria o voluntariamente (ya ni lo sé) provocaba y provocaba unas situaciones insostenibles, para que algo saltara, de la manera que fuera, pero que lo hiciera. Pero recuerdo aquella sensación de "no poder parar de hacerlo" y cómo, mientras estaba contestando muy maleducadamente a mi madre, por ejemplo, lo estaba sintiendo en el alma y se me partía el corazón.

No es una edad fácil, Egoime. Y los padres deberíamos tenerlo presente y recordar aquellos que fuímos.

Un beso y gracias por venir a comentar. Ojalá lo hicieran otros chicos y chicas como tú. Nos iríais dando pistas.

;-))

it dijo...

T.... ¡¡¡cómo sabe Ud. dónde tocarme la fibra sensible!!! ¿eh?? (si ya lo dicen por ahí, que la información es poder, jejejeje).
Sir Anthony Eden... ESE HOMMMMMBRE (el mío) (el de toda mi vida) (el UNIQUITO) (sip) (¡ay!)

¿Y no hizo Ud. una foto con su móvil??? ....válgame.

;-))

it dijo...

Hola, Alejandrina (cara de princesa); bienvenida.

Cuando mis niños eran pequeños... era fenomenal. Ahora también lo es. Y como soy persona de hablar, de disfrutar y de divertirme... lo estoy pasando casi mejor.

Antes tenía una intensidad de vida brutal. Imagina, por ejemplo cuando tenía una niña de cuatro, dos de dos y un bebé. O cuando varios nadaban en la piscina y uno no... ¡¡ohhhhh, la época de los manguitos, Santo Diosssssssss... todos ahogándose a la vez!!

A estas alturas de la cosa, puedo decir que me he divertido, que me he cansado (mucho), que llevo años sin dormir -ya me lo avisó mi abuela: No dormirás nunca más, primero el marido y luego los hijos; y que no me cambio por nadie.

Y a tí te pasará igual. Verás crecer a los tuyos; y como estarás en medio del proceso no te darás ni cuenta de cómo de rápido ha pasado el tiempo. Pero tendrás que estar atenta; porque ahí está el quid de la cuestión: un día, aunque pienses que son tus niños de siempre, son adultos. Y caminarán a tu lado, con su propia voz.
Y eso ¿sabes? es la mejor de la vida.

it ;-))

T dijo...

Le traje el catálogo, dearest. El día que encuentre un hueco en la agenda, usted, no yo. Se lo daré.

it dijo...

Ud. manda, doña T.
Proponga, proponga... (en estando Sir Anthony de por medias..... me salto la misa de gallo!!!)

XXpppppp