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domingo, 20 de julio de 2008

Fuego en el cuerpo. El desenlace...



Cae la tarde y la brisa mueve las ramas de los árboles del parque grande. Paseo a mi perra que se refresca bañándose en todas las fuentes mientras miro, bajo las azaleas incendiadas de flores a parejas jóvenes retozando sobre la hierba, sin pudor. Con los calores vacacionales el amor sale a la calle. “Se hace en la calle”, me corrijo al ver una pareja en pleno frenesí amatorio, “...o en las cocinas, como el perturbado de mi hijo”. La imagen de mi adolescente de 16 años, pillado in fraganti celebrando un monográfico eroticofestivo con su novia, sobre la lavadora, me tiene en un sinvivir desde hace días. Y para colmo mi Santo, reconvertido en Torrente-el-brazo-tonto-de-la-ley, dice que son “chiquilladas” y que eso es cosa del calor, mientras le guiña un ojo y le espeta un breve “eso fuera de casa, chaval”.

¡¡Ojjj!!

“No te preocupes jefa”, trata de consolarme su gemelo, “‘el máquina’ sabe lo que hace. Nos has dado tanto la vara con lo del sexo, los sentimientos, el placer, las enfermedades y los embarazos que tiene cuidado y usa preservativo”.
“¿Varios o... siempre el mismo?”, pregunto aterrorizada por el singular.

Los adolescentes viven en un contexto de constante erotismo, desinformacion y presiones. El libro “¿Hablas de sexo con tus hijos?” (Nora Rodriguez, filóloga y pedagoga) relata la facilidad de nuestros jóvenes para acceder a información de alto contenido erótico o pornográfico, en revistas y en internet. “Cuando se enfrentan a una noche de conquista, lo hacen tras haber consumido alcohol u otro tipo de estimulantes. (..)El sexo oral es la práctica más común, pero también se practica el sexo anal, entre otras razones para evitar embarazos. La lista de relaciones es larga: sexo en grupo, con desconocidos, con el amigo de confianza al que siempre se recurre, antes y después de un desengaño amoroso.”

Busco al pertubcopulador y antes de poder abrir la boca me da un beso y me dice al oído “La quiero bien”, y se va por el pasillo silbando. Y, porque entiendo que “querer bien” es dar generosamente y cuídar al otro para el bien de ambos; elijo confiar en él. Ya no es un niño.

La noche es calurosa y no consigo dormirme. Una mano cae sobre mi hombro. “Chiquilladas, no”, le incrusto a mi Torrente, resentida. “Hmmm, ¿no te cuento entonces que encontré el trabajo de verano que tus hijos me pidieron? ¿ni que serán 8 horas cada día, todo el mes? ¿y que estarán tan-tan-tannn cansados que sólo querrán dormir?


(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO. 20/07/2008)




Enlace MUY PRÁCTICO: "Cómo hablar de sexo con nuestros hijos"

domingo, 11 de mayo de 2008

Falsas apariencias

“Amor, mi gorda… ¿quién es la más guapa del mundo?” –Oigo la voz de mi perturb, al pasar por el pasillo; y me pregunto con cuál de las dos estará hablando.
Sólo hay dos chicas "perfectas" para mis perturbs: Nuestra cocker y Fabi, la amiga incondicional de los gemelos, piedra Rosetta con la que comparan a cualquier otra y heroína popular desde que abofeteó a Catalina (la matona de su colegio), al grito de “¡niñata!", ganándose una expulsión de tres días.
La quieren y respetan, soportan sus largas regañinas y recomendaciones, la vigilan y protegen como algo propio y se dejarían los puños si alguien quisiese hacerle daño.
Fabi sale y entra, estudia lo mínimo, mueve la melena al hablar, monta grescas y enfatiza, discute y ríe abiertamente. Supongo que bebe o fuma, conversa durante horas por teléfono con el primero que descuelgue pero es la mejor influencia y compañía para mis hijos. Porque tras una apariencia caótica hay una solidez de valores, una integridad y un sentido de la amistad inquebrantables.

Mabel, otra de sus incondicionales, saca unas notas fabulosas. Tiene hora de llegada los viernes y sábados. Vive en “olor de santidad” y su madre me llama para prohibir que mis perturbs la lleven en moto o para que la cuiden si coinciden en alguna fiesta. Pertenece a la asociación colegial que colabora con obras sociales. Habla bajito y con voz aniñada y siempre está de acuerdo con la persona de más autoridad que esté presente. Nadie duda que será premio de estudios, de nuevo… pero, cada viernes cuando sale, acaba vomitando en la calle, completamente borracha. Porque tras una apariencia intachable hay inseguridad personal, descontento y esfuerzo en mantener una actitud ante sus padres que es solo una pantalla. Y el alcohol -ella cree- le da la libertad de decir y hacer lo que de otra forma, no se atreve.

“Sí, Mabel, os metimos en un taxi y nos fuimos porque el sábado está para salir y divertirse, no para pasarlo levantándote del suelo. La próxima vez llamaremos al Samur. Si no sabes beber, no lo hagas. Tienes un problema. Y no quieras cargarnos con las consecuencias de algo que haces tú. Además, mi padre pilló las botellas que te guardaba y las ha tirado” –Le oigo colgar furioso antes de verle pasar rumbo al cubo de basura de la cocina.

-¿Y eso? –Le pregunto mirando la bolsa tintineante que lleva en las manos.

-Fabi, que me ha puesto la cabeza como un bombo… y dice que ”a grandes males, grandes remedios.”- Contesta mientras mira, con irreprimible pena, la bolsa de reciclado de cristal.


(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO. 11/05/2008)

domingo, 4 de mayo de 2008

madres al rescate


Mi primer desayuno en Washington fue frente al ventanal del comedor del hotel que dejaba ver la cherry blossom (los cerezos de la ciudad en flor), con los árboles en flor de la ciudad, en todo su esplendor. La televisión sobre las bandejas de cereales y scones repetía inmisericorde las imágenes de unas adolescentes cheerleaders pegando una paliza brutal a otra chica de su misma edad.

- ¿Qué película estarán emulando…?-Dije.

–En todas partes cuecen beans –Comentó Isabel, mi compañera de viaje, enseñándome el periódico que recordaba el primer aniversario de la Universidad Tecnológica de Virginia, donde Seung Hui Cho había masacrado a 32 compañeros de estudios. Otros diarios referían el alarmante aumento de estudiantes con depresión o síndrome bipolar, detectados en las escuelas (10% en 2000, 15% en 2007) incidiendo en la necesidad de identificar a los estudiantes problemáticos para evitar futuras tragedias.

-Otra “caza de brujas” –Dijo mi amiga- mejor nos iría a todos con menos MacCarthy y más Milton: “El que ha vencido por la fuerza, ha vencido solo a medias a su enemigo”. No se trata de señalar con el dedo a los agresivos, después; sino de educarles, antes. Puedes enjaular un cuerpo, pero la mente seguirá libre.

Sus palabras me hicieron recordar mi batalla con el Nieto, nuestro preadolescente, semiadicto a los videojuegos, al que hubimos de racionar el tiempo de Playstation pues era capaz de jugar durante horas e imitar durante días el comportamiento o giros lingüísticos del personaje con el que interactuaba. No sirvieron aplicar la fuerza, los castigos (prohibir su uso) o la obligación de hacer el mismo tiempo de ejercicio al aire libre que de juego interactivo.

Sólo conquisté su mente a fuerza de enseñarle museos increíbles aliñados con anécdotas interesantes y rosquillas de Alcalá, de musicales y obrillas de teatro con tertulia posterior frente a un batido o de búsqueda de libros “con premio” (cromos deseados, CDs de sus cantantes) en bibliotecas de barrio. Tiempo compartido, conversación comunicativa y tenacidad optimista obraron el milagro de abrir su mente al mundo real, fuera de su maquinita.
La terapia reeducativa fue, en ocasiones, dramática. Porque toda adicción tiene su mono. Pero, finalmente llegó el día en que –como cuando era pequeño y cortamos con las tijeras su chupete- le acompañé al cubo de basura a que, voluntariamente, tirara su videoconsola...

Los perturbs creen que no sé que ellos “la rescataron” y que están tutelando al Nieto, dándosela a escondidas los sábados por la mañana, después de que haga sus deberes y cuando no estoy.


(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO. 04/05/2008)

domingo, 27 de abril de 2008

Del buen humor defensivo


No consuela saber que en la State University de Nueva York han logrado identificar una hormona que produce los cambios de humor en los adolescentes y que ahora estudian bloquear sus efectos y modificar la conducta de nuestros puberes... ya que cuando empiecen a aplicarlo mi Santo y yo estaremos peinando canas, recluidos en algun agradable geriatrico del extrarradio, y seran recuerdos lejanos los vaivenes emocionales del Nieto, nuestro hijo presadolescente, capaz de ser el mas adorable de los chicos para, en lo que tarda en caer un avion de papel, convertirse en una hidra irritante que cocea al son de las palabras y los portazos...

¿Carecen los adolescentes de la capacidad de descubrir la comicidad de las situaciones ridiculas o estresantes? ¿Por qué se les esfuma el sentido del humor?

El Nieto no controla su caracter ni sus reacciones, desafia a los perturbs (sus hermanos gemelos de 16), se enfrenta a las órdenes que recibe tanto en el colegio como en casa, trata de saltarse las normas, incumple (adrede) sus tareas caseras, rabia y se rebela ante la minima critica a sus actos o modales y parece sentirse satisfecho sólo cuando ha creado el caos o el disgusto y se le responde con enfado o a gritos. En suma: sufre de adolescencia grave. Sé que detrás de toda esa parafernalia insoportable, sólo hay un joven haciéndose hombre que necesita que le quieran y entiendan. Pero su “¡que pesada!” está a la orden del día.

"No contestes, no me faltes al respeto y, cada vez que te dirijas a mi ¡SONRIEME!", le recrimino con una voz calma y una sonrisa impasible ante su actitud hostil y desafiante, impidiendo que consiga lo que quiere: una reyerta abierta. Mi Santo, asistente silencioso a ese duelo de voluntades, asoma por detras del periódico y sin decir una palabra, entiendo: “Hombre, tampoco hay que ser tocapelotas!

"Mira", le explico, "desde que Charles Darwin publico, en 1872, su tratado sobre la expresion de las emociones, numerosos experimentos han demostrado que no sólo nuestras emociones internas son exteriorizadas espontaneamente en nuestro rostro, sino que las expresiones emocionales de nuestro semblante, aunque sean en un principio fingidas o provocadas artificialmente, terminan por producir en nosotros los sentimientos genuinos que representan. Conexion de ida y vuelta Mas o menos como si le mueves el rabo a un perro... y se pone contento. Técnicamente y como dice el psiquiatra Rojas Marcos “el buen humor disminuye la intensidad de las emociones negativas y alivia el miedo y la inseguridad”-Termino, sabiendo que aunque me mira, está pensando en otras cosas.


(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO. 27/04/2008)

domingo, 30 de marzo de 2008

Aparcando al perturb


-¿Y qué, eh? –Zanjo enfadada la cuestión antes de colgar a mi prima, porque ya es la cuarta llamada de la mañana a vueltas con lo mismo- ¿Funcionó o no?

Siempre creí que las peores disputas eran las teológicas: si Adán y Eva habían tenído ombligo o no; si el lagarto es carne o pescado (cuestión de singular importancia para los ayunos) o la más tremendísima: la discusión sobre la posible ascensión o no del Santo Prepucio a los cielos. Pero no, la madre de todas las disputas ha revolucionado, durante dos días, la empresa donde trabaja mi hermana; de ahí saltó a nuestro entorno familiar y traspasó las barreras del propio colegio de su único hijo. De seguir así va a acabar convirtiéndose en cuestión de “la Alianza de Civilizaciones”….

¿Qué había sucedido?- Pues que la relación entre dos seres imperfectos no puede ser más que imperfecta (y desastrosa si nos esforzamos en entorpecerla). Y que mi sobrino Jaime, de trece años, no ha sido la excepción a esa regla y fue expulsado del colegio dos días, por burlarse de su tutor.
Mi hermana forma parte de los que han incrementado en un 47% el número de divorcios, según estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas de España y sabe que la separación de los padres representa un verdadero cataclismo en la vida de los hijos. Toda su forma de vida se ve afectada. Ellos suelen haber sufrido las discusiones entre sus padres, la tensión, falta de armonía y respeto entre estos. Situación que repercute negativamente en su desarrollo emocional.
Como es madre trabajadora y previendo que en casa (televisión, Internet, Wii, etc…) lo pasaría genial, decidió castigarlo “aparcándolo”, dentro del coche, copiando temas de Lengua, vigilado desde las ventanas de su oficina y visitado cada dos horas (tiempo de cambiar el ticket de la hora).

Gestos de burla del perturb a través de la ventanilla y clara desaprobación general –“¡qué bruja, perdónale!”- no pudieron con la determinación de mi hermana. Pero el paso de las horas obró su efecto: Jaime, aburrido de toquetear los controles del coche empezó a hacer lo que se le había mandado: copiar temas, y los compañeros de mi hermana a mirarla bajo otra luz. El segundo día la actitud pendenciera de su perturb había desaparecido y de los “¡pobrecito!” iniciales se pasó al “qué buena idea, yo haré lo mismo si se da” del resto de empleados.

Los adolescentes necesitan estabilidad y apoyo; y padres sin complejos que los quieran y a los que no les tiemble el pulso al marcar normas definidas y límites.



(Publicado en El MAGAZINE de El Mundo, 30/03/2008)

lunes, 4 de febrero de 2008

Dantesco!



El Infierno de Dante tiene forma de cucurucho dividido en círculos decrecientes.

Los círculos son nueve: los cinco primeros conforman el Alto Infierno y los cuatro últimos, el Infierno Inferior.

Está de más decir que a mayor profundidad, más bochornoso el calor y más hórridos los pecados…


Y sin embargo, para mi, pecado es otra cosa: molestar, perder el tiempo, aliñar ensaladas con aceite de girasol, lamentarse, acostarse con el marido de una amiga, presumir o saltarse la fecha de revisión del coche….


Ahora por culpa de los perturbs, mi lista se ha incrementado en uno más: maquear los ciclomotores.

domingo, 3 de febrero de 2008

Pandillas



Uno de mis perturbs entra dando un portazo y sin que me haya dado tiempo a apoyar la taza de té sobre el platillo me espeta: “Como Luis pinte el muro de casa, iremos a su colegio a pegarle”.

Se masca la tragedia. La pelea nocturna y playera, en la que sólo se vieron implicados adolescentes veraneantes y no, como toda la vida ha sucedido: chicos del pueblo contra “papardos” –nombre de pez temporero que usan los locales, despectivamente, para referirse a los que pasamos las vacaciones en su pequeña localidad cántabra- sigue coleteando en progresión creciente.
Las versiones se han convertido en leyenda “que si dos sujetaban a uno mientras un tercero le pateaba en el suelo” “que si las chicas se enrollarían con los ganadores” “que si unos eran fachas porque llevaban banderas” “que si otros ya habían protagonizado peleas en sus colegios”.
A estas alturas del invierno aún se sigue sin dilucidar claramente quién o qué fue lo que dio comienzo a esa batalla en la que acabaron tres perturbs de 15 años en el hospital, uno con la mandíbula rota y varios dientes menos.
Pero lo que fue un deleznable hecho entre menores: pelea a puñetazos entre amigos por una chica y bajo los efectos del botellón; se ha convertido en una lucha constante entre las dos secciones de lo que fue una pandilla bien avenida.
Luis (el damnificado en los dientes) se ha hecho graffitero y hace dibujos ofensivos en las casas de sus enemigos. Mientras, unos y otros se buscan (y encuentran) cada fin de semana en las discotecas light, o en sus clubs deportivos, o en las mismas puertas de los colegios, donde se enzarzan en provocaciones sin fin.

Las peleas entre menores es el primer delito que llega a la Fiscalía de Menores, según su responsable, Jesús Álvarez. América y Europa, ven proliferar pandillas como los latin kings o ñetas, consecuencia del mix de culturas proveniente de la inmigración. Pero es en las clases más afortunadas económicamente donde esos actos pandilleros parecen más brutales.

Manuel Samper, rector del colegio privado Emilio Valenzuela, reconoce ese fenómeno: “Estamos enfrentando el problema desde diferentes ángulos. Creamos programas de convivencia y estamos trabajando con los estudiantes la resolución de conflictos de manera pacífica. En las reuniones de la Escuela de Padres de Familia del colegio se ha informado sobre la existencia de estas pandillas. La desintegración de los hogares, sumada a la falta de presencia de los padres en sus casas y a su debilidad para establecer límites a sus hijos, son realidades que alimentan la vinculación de los jóvenes a estos grupos”


(Publicado en el MAGAZINE de EL MUNDO 04/02/2008)

sábado, 29 de diciembre de 2007

¿Quién crees que ha dicho ésto?

Os propongo, a los indulgentes lectores de este blogdesesperado, un jueguecito (tontorrón, of course). Debéis leer la frase que voy a transcribir a continuación y adivinar quién es el autor:


"Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Contestan a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros"



Pensad, pensad....
(la respuesta estará -así de buena soy yo!- en los comentarios)

domingo, 23 de diciembre de 2007

Sectas y Adolescentes


Beatriz no es muy alta y tampoco llama la atención en el grupo de cuarto de la ESO del colegio. Falta mucho a clase y se está convirtiendo en una amiga “peligrosa” para uno de mis perturbs. Durante años y desde el encierro en su cuarto oyó los gritos y golpes con que su padre, director de orquesta de la brutalidad domiciliaria, componía sinfonías en los cuerpos de su madre y de su hermano.
Cuando sus padres se separaron y comenzó la batalla por su guarda y custodia, empezó a frecuentar una organización religiosa de su barrio, llamada La Familia.
Aunque los cambios en Beatriz fueron paulatinos no saltó mi alarma hasta que mi perturb comentó en casa algunas de las “cosas de Bea” como el rechazo a salir con los amigos los findes; el uso de un lenguaje esloganesco; el cambió en su vestimenta, desechando los colores oscuros o chillones y la negativa a comer carne.
–Es flipante, mamá, ayer otro amigo y ella me llevaron a ver el centro donde dan los cursos. Es guay, todos están motivados y te entienden de verdad-

Beatriz ha caído en una peligrosa organización. La Familia es la pantalla en España de la secta religiosa destructiva Niños de Dios, fundada en 1968 por David Berg-«autobautizado» como Moisés David o Mo quien, entre otras perlas dijo:
“Quiero niñas que amen a los viejos. Ellos son los que tienen el dinero.
No tengáis miedo de llevar faldas cortas y escotes profundos. Nada de
sujetadores y bragas. Enseñad lo que tenéis. Es el cebo para los hombres
ricos..... No olvides que eres como Jesús. A él lo clavaron en la cruz. A
ti te clavarán en la cama......”

Cuando Mi Santo y yo le explicamos a nuestro perturb cómo funcionan los métodos proselitistas y de sumisión al lider, de modificación de la personalidad y “lavado el cerebro”…. le cuesta creernos.

Según un estudio realizado por la Universidad de Stanford, en una encuesta realizada a mil estudiantes, aproximadamente el 50% fueron contactados alguna vez por una secta. Más de la tercera parte de los adolescentes ex-adeptos, según los resultados del estudio de E.Rodriguez Valdés, psicólogo y experto en este campo, procedían de familias con una figura paterna rígida y autoritaria y la materna pasiva e insegura.
El psiquiatra Niels Biederman insiste en que “lo fundamental es reconocer el peligro” antes de que la secta triunfe en el reclutamiento del adolescente, y considera que la comunicación afectiva de padres e hijos es la herramienta más efectiva.
(Publicado en El MAGAZINE de El Mundo 23/12/2007)

martes, 27 de noviembre de 2007

Y en la cocina... un perturb



Cocinar es una actividad artística, que mezcla plasticismo, creatividad y talento con placer para los cinco sentidos. La vista: ¡Oh, el brillo de unos pimientos rojos o el insultante verde de una lechuga explotona!; el oído: ¿Qué da tanta seguridad en la raza humana como el "chop, chop" de algo cociendo?; el tacto: en la sensación de ataraxia cálida que produce una masa enharinada que nos mancha hasta el codo; el olfato: que te traslada en olores de canela o limón, de guisos ajerezados o perejil a cualquier tiempo feliz; y el gusto: sanedrín máximo, dictador exigente y vehículo indiscutible del arte culinario.


Cocinar es como vivir, se aprende quemándose, experimentando y arriesgando. Y como en la vida, uno es el único responsable del resultado final. Por eso y ante el horror de extraños mi Santo y yo hemos potenciado que, desde muy niños, nuestros cuatro perturbs, dominaran el fuego en su versión moderna de cerillas, horno, gas y cazuelas. -Pienso, mientras escribo, que también dominan la "rueda" versus motos de pequeña cilindrada; manejan el cultivo y las estaciones (buena prueba tenemos en la maría de casi dos metros.... que les aborté, en la esquina más oculta del jardín...) y han domesticado a los animales (no hay más que ver como nuestra pequeña bestia canina, se empeña en tirarse por el tobogán). Con estas cuatro disciplinas, podría decirse, queeeeeeee... han llegado a la Era Moderna en menos de quince años y sin glaciaciones por medio. Sá.



En fin... que me pongo difusa y no voy a donde quería ir, as always.

Ahora que, con mi metro setenta y seis, soy la más baja de mi domicilio legal y que mi figura materna se ha visto jibarizada por obra de sus terremotos hormonales, cuando les veo atarse el delantal para hacerse raciones individuales de a litro de gelatina de fresa... no puedo dejar de mirarles con suspicacia y recordar una de las recetas de la cocina canibal de Roland Topor, aquel mago del terror, el humor y la simultaneidad que dispersó su genio en la pintura, escritura y el cine, fundando ¡oh, tempo; oh, mores! con Arrabal y Jodorowsky, Sternberg y Oliva el inolvidable "Movimiento Pánico".


Mamá a las rosas blancas.


Bese a mamá en las dos mejillas y luego córtela en dos; échela en agua hirviendo; quítele la cabeza que sonríe bondadosamente – podría estropearle el apetito -, la columna vertebral y todos los huesos que pueda. Prepare las patatas cocidas y cortadas en rodajas que pondrá en una ensaladera. Mézclelas con pequeños cachitos de su mamá, y alíñelo todo con aceite de oliva en el momento de servir. No se olvide de poner unas rosas blancas debajo del plato: protegerán el mantel y además, a su mamá le gustaban tanto…

domingo, 18 de noviembre de 2007

Lo mismo da focas que corderos...


La Mini, nuestra pequeña hija de metro noventa y diecisiete años, lleva toda la semana agitada.
Llega por las tardes, después del colegio, secundada por una grey de amigas que gesticulan demasiado y recogen sus largas melenas, en chichos a la moda -supongo- del último serial juvenil. Transitan con bocadillos y cocacolas, de la cocina al ordenador; algunas con mascarillas exfoliantes de distintos colores, otras probándose maquillajes o ropa; consiguiendo alborotar a la perra, perturbar mi recién adquirida serenidad zen y distraer a los perturbs (empresa harto facilona).
Discuten entre risas y exclamaciones, ante la pantalla.
Desde el otro lado de la puerta, entreveradas con palabros propios de la utillería más canalla y sobre la estridente música de fondo, oigo expresiones que los internautas conocemos bien como: blog, facebook, tuenti, second life, photolog… Todas éstas armas virtuales de promoción personal o egosurfing en la Red .
Están en “campaña” –me han dicho- porque las guays del curso les quieren comer el terreno y "quitarles a los chicos". El grupo que tenga más éxito en su batalla en Internet, el que haga más atractivas sus páginas, con sus fotos, slogans y enlaces, el que tenga mayor número de visitas y comentarios… habrá vencido.
Nuestros adolescentes dominan el cuarto poder con la facilidad de un nativo en el pais del bit. Toda intimidad o secreto está publicado. Todo aviso y amenaza también.
Sólo hay que recordar, por ejemplo, el suicidio de Justin DeJong, un chaval de 18 años, asiduo a foros de videojuegos y el mejor creador de mapas de
Counter Strike, según los entendidos. Causó tal impacto en la virtualidad y le dedicaron una tumba en uno de los juegos. O el caso de Sek Man Ng., asesinado junto a su hermana por el exnovio, y resuelto gracias a la última entrada en la bitácora del joven: (..)El ex novio de mi hermana está aquí, fumando y recorriendo toda la casa. Suerte que se irá pronto(..) O, el aún más espeluznante, de Rachelle Ann M.Waterman, culpable del asesinato de su madre porque llevaba un registro de sus pensamientos en el blog llamado, para mayor escarnio, “My crappy life, the inside look of an insane person”.
Por no hablar de la reciente masacre en Finlandia...

Los perturbs viven otra parte de su vida, igualmente real, en Internet. Y sólo conociendo esa comunidad y comprendiendo su lenguaje podremos prevenir daños y comunicarnos con ellos. Mi Santo y yo hemos decidido renovarnos. Crearemos un blog, elegiremos nicks. Lo importante es no quedarnos fuera. Por eso adoptaremos nuevas palabras para viejos significados, tomando ejemplo de aquellos audaces misioneros del relato de Pritchard que, incapaces de hacer entender a los esquimales lo que era un cordero… acabaron por enseñarles que: “Cristo es la Foca de Dios que quita el pecado del mundo”.
Publicado en el Magazine de El Mundo, 18-11-2207)

martes, 6 de noviembre de 2007

Padres dimisionarios



Para el común de los padres los adolescentes están escritos en otro idioma. Son como subtítulos en cantonés, como un hilo de pescar enredado, como una piedra rosetta. Nos dicen que no entendemos nada de lo que sienten o necesitan… por eso intentamos acercarnos de una manera prudencial, formularia o defensiva, y en consecuencia, la mayoría del tiempo ellos se ofuscan en sentirse vacíos e incomprendidos.
No obstante, alguno de nosotros, por herencia o azar, hemos podido entrever el nebuloso mundo adolescente de otra manera. Quizá porque nuestros hermanos pequeños han transitado por esos páramos hace poco, o porque nosotros mismos guardamos un ramalazo de inmadurez o porque los profesionales de la cosa, profesores o terapeutas, con una visión más distante o general nos han revelado, por ejemplo, que odian que les ignoremos, o que no recordemos lo que nos han pedido, o que pongamos límites a su creciente sentido de la independencia ooooo…. que huyamos (hacia delante o en transversal) como ratas al son del “No-No-No”, cuando entablan una discusión.
Sin embargo, a pesar de esos torpes esfuerzos o revelaciones parciales, los adolescentes siguen siendo para los padres, un agujero negro. Tienen tantos fosos, atajos y secretos que es imposible llegar al centro. Frente a la forma de lanzar cuchillos de un perturb.... la navaja de Ockham queda oxidada y sin filo. Peroooo... ¡tan, ta, ta, channnnnnn!! los padres no podemos olvidar nuestra gran baza: Las dianas las colocamos nosotros y también decidimos la distancia y el punto desde el que empezará el duelo.

viernes, 5 de octubre de 2007

Sobrevivir a dos adolescentes

Si cuando la enfermera entró en mi habitación empujando aquel trailer de cunitas hubiera recordado las palabras de Yom Isma (S. XVV) parafraseando a aquel señor de Murcia en su sentencia “quien nace tonto y feo tiene grandes posibilidades de que ambos dos se le acrecienten con el tiempo”…. No me encontraría quince años después sopesando si ingresar en una secta con razón social muy lejana, si pedir presupuesto para un kit de seguimiento y vigilancia 24 horas o, financiar una tirada de camisetas “S.O.S. vivo con adolescentes” que sería éxito de ventas entre padres atribulados.

Mis gemelos han crecido. Sus fechorías han pasado de rellenar el sumidero del bidet con los cepillos de dientes del resto de la familia a estrellarse con la moto en cualquier calle, saltarse la hora de llegada los fines de semana, traficar con los DVDs y videos de la casa o…… hacer un reparto nocturno y alevoso - “más justo” en todo caso- de los recursos de mi cartera.

Aquellos niños bienolientes y peinados a raya, arrastran pantalones enseñando sus vergüenzas cubiertas de calzoncillos de marca, viven pegados a un móvil y al mp3, tunean los uniformes del colegio y transitan entre el botellón, el sexo y las pastillas cada tarde del viernes y del sábado.

Y yo, con una lista de libros de autoayuda en una mano; psicopedagogos especialistas en adolescentes en la otra y la de terapeutas de familia entre los dientes …observo mientras escribo a mi “proyecto de camello”, revolcarse en el suelo con la perra, jugando a lanzarle la pelota; y sólo quiero encontrar al psicólogo que me dé licencia -asegurándome que no daño autoestimas, no castro “yos emergentes”, no traumo su personalidad y no cerceno libertades- para darle una bofetada terapéutica, políticamente correcta y sin salirme del sistema.