domingo, 18 de noviembre de 2007

Lo mismo da focas que corderos...


La Mini, nuestra pequeña hija de metro noventa y diecisiete años, lleva toda la semana agitada.
Llega por las tardes, después del colegio, secundada por una grey de amigas que gesticulan demasiado y recogen sus largas melenas, en chichos a la moda -supongo- del último serial juvenil. Transitan con bocadillos y cocacolas, de la cocina al ordenador; algunas con mascarillas exfoliantes de distintos colores, otras probándose maquillajes o ropa; consiguiendo alborotar a la perra, perturbar mi recién adquirida serenidad zen y distraer a los perturbs (empresa harto facilona).
Discuten entre risas y exclamaciones, ante la pantalla.
Desde el otro lado de la puerta, entreveradas con palabros propios de la utillería más canalla y sobre la estridente música de fondo, oigo expresiones que los internautas conocemos bien como: blog, facebook, tuenti, second life, photolog… Todas éstas armas virtuales de promoción personal o egosurfing en la Red .
Están en “campaña” –me han dicho- porque las guays del curso les quieren comer el terreno y "quitarles a los chicos". El grupo que tenga más éxito en su batalla en Internet, el que haga más atractivas sus páginas, con sus fotos, slogans y enlaces, el que tenga mayor número de visitas y comentarios… habrá vencido.
Nuestros adolescentes dominan el cuarto poder con la facilidad de un nativo en el pais del bit. Toda intimidad o secreto está publicado. Todo aviso y amenaza también.
Sólo hay que recordar, por ejemplo, el suicidio de Justin DeJong, un chaval de 18 años, asiduo a foros de videojuegos y el mejor creador de mapas de
Counter Strike, según los entendidos. Causó tal impacto en la virtualidad y le dedicaron una tumba en uno de los juegos. O el caso de Sek Man Ng., asesinado junto a su hermana por el exnovio, y resuelto gracias a la última entrada en la bitácora del joven: (..)El ex novio de mi hermana está aquí, fumando y recorriendo toda la casa. Suerte que se irá pronto(..) O, el aún más espeluznante, de Rachelle Ann M.Waterman, culpable del asesinato de su madre porque llevaba un registro de sus pensamientos en el blog llamado, para mayor escarnio, “My crappy life, the inside look of an insane person”.
Por no hablar de la reciente masacre en Finlandia...

Los perturbs viven otra parte de su vida, igualmente real, en Internet. Y sólo conociendo esa comunidad y comprendiendo su lenguaje podremos prevenir daños y comunicarnos con ellos. Mi Santo y yo hemos decidido renovarnos. Crearemos un blog, elegiremos nicks. Lo importante es no quedarnos fuera. Por eso adoptaremos nuevas palabras para viejos significados, tomando ejemplo de aquellos audaces misioneros del relato de Pritchard que, incapaces de hacer entender a los esquimales lo que era un cordero… acabaron por enseñarles que: “Cristo es la Foca de Dios que quita el pecado del mundo”.
Publicado en el Magazine de El Mundo, 18-11-2207)

4 comentarios:

Sir John More dijo...

Vale, vale, leeré el libro, pero sigo diciendo algo: está clarísimo que cuando se tienen enanos uno adquiere una gran responsabilidad, y también que uno debe conjurar el "no me dejan vivir" con un interés por ellos y su realidad del que, con tus entradas, voy aprendiendo mucho. Ahora bien, si un día me levanto y dedico toooooodo mi tiempo al trabajo (que por muy satisfactorio que sea no deja de ser una obligación), luego a mantenerles la madriguera limpita y abastecida a los señores del hogar, y, por último, a ponerme al día en su realidad, en sus neuras perturbadoras, en sus manifestaciones menos artísticas que gregarias, en sus alegrías y sus problemas, entonces es que a las once de la noche, cuando me siente en el sofá a leer y, en la segunda línea, pegue la primera cabezada, entonces es que, tú me vas a perdonar, voy y me acuerdo de todos los ancestros de la paternidad y de todos los santos del santoral, e invoco todo los arrepentimientos del mundo. Porque cuando se le vayan las perturbaciones turbulentas a estos dos señores tengo el Alzheimer a media hora, oiga...

T dijo...

¿Su santo va a escribir un blog? Ya me avisará porque eso si que no quiero perdérmerlo.

it dijo...

Mi Santo....., querida T., quiere (en estos momentossssss) ASESINARME.
Le frena que, por obra de ¿qué? ¿la casualidad? ¿la Rueda de la Fortuna? ¿el soplo de Shiva? (jeje) tengo el "cuarto poder" agarrado por 420 palabros semanales... lo que no es mala cosa, nein-nein.

Besosssss,

it

Ginebra dijo...

Yo, que debo ser de una especie marciana a la que no le gustan los niños pequeños, reconozco que estoy disfrutando más ahora que las niñas se han convertido en personas (ya, a veces no lo parecen porque son emo y si no estás avisado y te las encuentras por los pasillos con poca luz echas mano a la ristra de ajos en seguida). Y, entre mi marcianismo y las circunstancias, aunque se pasen el día refunfuñando, ellas se han acostumbrado a no tener en casa una madre "al uso". Y de cuando en cuando hasta se les escapa el alivio porque sea así.